Al menos 24 civiles han perdido la vida y más de 50 han resultado heridos tras un ataque con drones contra la localidad de Jorli, en la región de Jersón, situada en la costa ucraniana del mar Negro y bajo control de las fuerzas rusas, de acuerdo con la información difundida por las autoridades prorrusas de la zona.
“Según los informes preliminares hay más de 50 personas heridas y 24 muertos (...). Muchos han muerto quemados vivos. Hay un niño muerto”, ha explicado el gobernador prorruso de Jersón, Volodimir Saldo, en un mensaje publicado en su cuenta en Telegram.
El dirigente ha señalado que la magnitud del incendio provocado por el ataque, cuyas llamas no han quedado completamente sofocadas hasta la mañana del jueves, dificultó durante horas las labores de rescate y recuperación de los cuerpos.
Saldo ha detallado que tres drones impactaron contra una cafetería y un hotel en el que “había civiles celebrando el Año Nuevo”. “Uno de los drones estaba cargado con una mezcla incendiaria como la utilizada este verano por Kiev para quemar nuestros campos. Ahora han quemado deliberadamente a personas”, ha asegurado Saldo, que ha comparado este ataque con el de la Casa Sindical de Odessa.
El gobernador prorruso ha acusado a las autoridades ucranianas y ha criticado el discurso oficial de Kiev. Saldo ha denunciado que “así es la paz que (el presidente ucraniano, Volodimir) Zelenski dice querer”. “Kiev sigue hablando de paz. Que el mundo vea qué tipo de 'paz' ofrecen: 24 muertos, decenas de heridos, mujeres, niños, un ataque contra una celebración de Año Nuevo”, ha reprochado.
Como respuesta a lo sucedido, el responsable prorruso ha decretado dos días de luto oficial, el 2 y el 3 de enero, en toda la región de Jersón. “La región llora con las víctimas. Todas las víctimas están recibiendo la atención necesaria”, ha anunciado.
En paralelo, el Ministerio de Defensa ruso ha comunicado en su último parte que desde la pasada noche han sido interceptados 250 drones, la mayoría sobre la región de Krasnodar, y el resto en las zonas del mar de Azov, Tula, Crimea y Moscú. Asimismo, ha informado del derribo de un avión de combate Su-27 ucraniano.
El Comité de Investigación ruso ha puesto en marcha una causa penal por “atentado terrorista con resultado de muerte de más de 20 civiles”.
Más tarde, el propio Saldo ha informado de “otro sangriento crimen de los degenerados de Kiev” por la muerte de un niño de cinco años de edad en un ataque de un dron contra un vehículo en el que viajaban además del niño su madre y sus abuelos en el distrito de Oleshkinski. “El niño ha muerto y todos los adultos han sufrido heridas múltiples” y han sido hospitalizados con pronóstico grave en el Hospital Regional Central de Skadovsk.
Por su parte, las autoridades ucranianas no han reaccionado por ahora a las acusaciones sobre el ataque en Jorli, aunque sí han confirmado la muerte de un hombre de 31 años que atribuyen al impacto de un dron ruso también en la región de Jersón. En este caso, el ataque se registró en el distrito de Dnipró de Jersón, según ha explicado el gobernador militar ucraniano, Oleksandr Prokudin.