El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha informado este miércoles de que los agentes de la Patrulla Fronteriza relacionados con el tiroteo en el que perdió la vida el enfermero Alex Pretti, en la ciudad de Minneapolis (Minnesota), han sido apartados temporalmente de sus funciones.
La subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, confirmó esta decisión en declaraciones a Europa Press, subrayando que se trata del “procedimiento estándar” tras este tipo de incidentes, después de que el propio Departamento indicara en un informe remitido al Congreso que fueron dos los agentes que abrieron fuego contra Pretti.
McLaughlin no precisó cuántos agentes han sido suspendidos, aunque la cadena NBC News sostiene que se trataría de esos dos funcionarios. En el operativo participaron en torno a ocho miembros de la Patrulla Fronteriza, que rodearon a Pretti mientras intentaban reducirlo.
De acuerdo con el informe enviado por el Departamento de Seguridad Nacional al Congreso, durante la intervención se produjo un forcejeo entre Pretti y los agentes. En medio de la confusión, uno de los numerosos efectivos presentes gritó en varias ocasiones que el enfermero portaba un arma.
El documento detalla que, “aproximadamente cinco segundos después, un agente de la Patrulla Fronteriza disparó su 'Glock 19' (...) y un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza también disparó su 'Glock 47' (...) contra Pretti”.
Los padres de la víctima, Michael y Susan Pretti, sostienen que su hijo “no tenía un arma en la mano” en el momento de los disparos, sino un teléfono móvil. “Tenía el teléfono en la mano derecha y la mano izquierda sin nada para intentar proteger a la mujer que acababa de tirar al suelo el ICE, todo ello mientras estaba siendo rociado con pimienta”, relataron sus familiares.
Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional mantiene en su versión que el enfermero de 37 años iba armado con una pistola y dos cargadores.
Las operaciones de agentes de ICE en Minnesota han provocado fuertes protestas, especialmente tras la muerte de Pretti y de Reneé Good, fallecida el pasado 7 de enero también por disparos de agentes federales, así como por la detención de un menor de cinco años.
La Asociación Nacional del Rifle (NRA), el principal lobby estadounidense a favor de la posesión de armas, recordó en un comunicado que, incluso en el supuesto de que Pretti portara un arma, la Constitución impide a los agentes de la ley disparar contra ciudadanos armados si no constituyen una amenaza inminente.