Ampliación | Araqchi entrega en Pakistán su lista de “respuestas” a EEUU sin previsión de reunión directa

Araqchi entrega en Pakistán las respuestas de Irán a EEUU en plena mediación de alto el fuego y sin reunión prevista con la delegación norteamericana.

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La delegación de negociadores iraníes con EEUU llega a Pakistán, a 24 de abril de 2026 Str / Xinhua News / Europa Press / ContactoPhoto

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El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha hecho entrega este sábado, de forma personal, al jefe del Ejército paquistaní, el general Asim Munir, de un documento con las “respuestas” de Teherán a las propuestas de Estados Unidos, transmitidas previamente a través de la mediación de Pakistán para afianzar el alto el fuego vigente. Por ahora, no hay perspectivas de un encuentro cara a cara con la delegación estadounidense, que también tiene previsto entrevistarse con las autoridades de Pakistán en Islamabad.

En la capital paquistaní, Araqchi y su equipo han mantenido igualmente una reunión con el primer ministro, Shahbaz Sharif. Ambos se han fundido en un abrazo calificado de efusivo, según se aprecia en un vídeo difundido por el propio responsable iraní en sus redes sociales.

El máximo representante de la diplomacia iraní ha trasladado su reconocimiento por las “valiosas gestiones” del Ejecutivo de Pakistán, “en particular del general Asim Munir” para alcanzar un alto el fuego “y el final de la guerra”, según ha remarcado Araqchi.

Munir, por su lado, ha destacado la confianza depositada por Irán en el papel de mediador de Pakistán y ha reiterado la voluntad de Islamabad de seguir implicado en este esfuerzo “hasta que se consiga un resultado”, de acuerdo con lo publicado también por Araqchi.

Teherán ya ha dejado claro que no contempla reunirse este sábado con los enviados estadounidenses (el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, y el asesor para Oriente Próximo Steve Witkoff), y que la escala de Araqchi en Pakistán supone el inicio de una gira regional que le llevará en los próximos días a Omán —mediador en las fallidas conversaciones sobre el programa nuclear iraní— y a Rusia, principal socio de Irán.

La radiotelevisión estatal iraní se ha limitado a señalar que la nota entregada por Araqchi “es exhaustiva y aborda todas las preocupaciones de Teherán”, sin aportar información adicional sobre su contenido.

Pese a la falta de detalles, la relevancia de la cita de este sábado entre Araqchi y la cúpula de seguridad paquistaní es considerable. El jefe del Ejército ha estado arropado por el asesor de seguridad nacional, Asim Malik, y el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, reflejo del peso de este encuentro en el entramado de poder del país.

Junto a Araqchi han viajado su adjunto, el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi; el embajador iraní en Pakistán, Reza Amiri-Moghaddam, y el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, que forma parte del núcleo negociador.

La “nota” presentada por Baqaei apunta a que Irán ha optado por un esquema de contactos indirectos tras el fracaso de la reunión celebrada los días 11 y 12 de abril, que terminó, después de más de 20 horas de conversaciones, sin acuerdo. Desde entonces, los mensajes se han canalizado a través de Pakistán, con ambas partes ajustando sus posturas sin llegar a una ruptura formal.

IRÁN AMENAZA CON “DAÑOS MÁS GRAVES”

En paralelo, el portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, Ebrahim Zolfaqari, ha lanzado este sábado una nueva advertencia a Estados Unidos: si persiste en el bloqueo con “bandidaje y piratería”, “habrá una respuesta de las poderosas Fuerzas Armadas iraníes”.

Zolfaqari ha recalcado que Irán “gestiona y controla el estratégico estrecho de Ormuz” y que podría “infligir daños más graves a los enemigos estadounidenses-sionistas si invaden de nuevo”.

“Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán son más poderosas y están más preparadas que nunca para defender la soberanía, el territorio y los intereses nacionales”, ha advertido el portavoz militar.

El alto el fuego entre las partes, pactado inicialmente entre el 7 y el 8 de abril, se ha extendido sin una fecha límite concreta, lo que abre un margen adicional para la diplomacia pero, al mismo tiempo, prolonga la sensación de incertidumbre sobre el desenlace del proceso.