El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, ha trasladado este martes al presidente iraní, Masud Pezeshkian, que ni el territorio ni el espacio aéreo del reino serán utilizados para lanzar ataques contra Irán. El mensaje se ha producido durante una conversación telefónica entre ambos mandatarios, en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos, que a comienzos de esta semana confirmó el envío del portaaeronaves 'USS Abraham Lincoln' a Oriente Próximo.
“El príncipe heredero ha reafirmado durante la llamada la posición del Reino en cuanto al respeto de la soberanía de la República Islámica de Irán, y que el Reino no permitirá que su espacio aéreo o su territorio se utilicen en ninguna acción militar contra la República Islámica de Irán ni en ningún ataque de ninguna parte, independientemente de su destino”
El heredero al trono y primer ministro saudí ha expresado igualmente el respaldo de Riad “a cualquier esfuerzo por resolver las diferencias a través del diálogo, de manera que se refuercen la seguridad y la estabilidad en” Oriente Próximo, tal y como recoge un comunicado oficial difundido en redes sociales.
En respuesta, el presidente iraní ha subrayado que “la unidad y la cohesión entre las naciones islámicas son garantías estabilidad para una seguridad, estabilidad y paz sostenibles en la región”, remarcando además la “postura de principios” de Teherán para mantener “unidad a nivel interno y una interacción constructiva con los países islámicos”.
Pezeshkian ha agradecido asimismo “el apoyo mostrado por los países islámicos hacia la nación iraní ante los últimos acontecimientos”, al tiempo que ha advertido de que “las presiones y la hostilidad contra Irán, incluidas las presiones económicas y la interferencia externa” representan un factor de “inestabilidad” que “no beneficia a nadie”.
El mandatario iraní ha alertado también contra “operaciones psicológicas y políticas destinadas a alterar la seguridad regional” y ha insistido en que Irán “ha apoyado de forma consistente un diálogo dentro de los marcos legales internacionales” de cara a un eventual proceso negociador, “siempre que los derechos nacionales y la dignidad (de Teherán) sean totalmente respetados”.
En este sentido, ha reiterado que “Irán está preparado para apoyar cualquier proceso que lleve a la paz, la reducción de las tensiones y a evitar un conflicto”, en un momento marcado por las continuadas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible acción militar contra el país en relación con la represión de las últimas protestas, que dejaron miles de muertos.