Ampliación | Cadena perpetua para el autor del asesinato del ex primer ministro japonés Shinzo Abe

Un tribunal de Nara condena a cadena perpetua a Tetsuya Yamagami por el asesinato de Shinzo Abe y reaviva el debate sobre la Iglesia de la Unificación.

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Imagen del ex primer ministro japonés Shinzo Abe en un libro de condolencias por su trágica muerte Europa Press/Contacto/Adrian Wyld

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Un tribunal japonés ha impuesto este miércoles la pena de cadena perpetua a Tetsuya Yamagami, responsable de los disparos que acabaron con la vida del ex primer ministro Shinzo Abe durante un mitin electoral celebrado en julio de 2022 en la ciudad de Nara.

El Tribunal de Distrito de Nara ha respaldado así la solicitud de la Fiscalía, que reclamaba que Yamagami pasara el resto de su vida entre rejas por un delito que ha definido como un “crimen sin precedentes en la historia del país desde la posguerra”, según ha recogido la agencia de noticias Kiodo.

El veredicto supone un duro revés para Yamagami, de 45 años, cuya defensa había pedido que la condena no excediera los 20 años de prisión, argumentando que fue víctima de los perjuicios causados por la Iglesia de la Unificación, con la que estaba relacionado Abe y a la que su madre adeudaba una elevada cantidad de dinero.

Yamagami, que ya se había declarado culpable en octubre, mantuvo durante todo el proceso que las dificultades económicas de su familia, derivadas de su vínculo con dicha organización religiosa, fueron el detonante que le llevó a atentar contra Abe, al que consideraba “afín” al grupo, conocido también como secta Moon.

En esta línea, su defensa insiste en que el acusado merece una “segunda oportunidad” para poder “cambiar y contribuir a la sociedad con su propia experiencia” en relación con el “sufrimiento” ocasionado por la relación de su familia con esta iglesia.

La resolución se emite tras un juicio que arrancó a finales de octubre de 2025, cuando el procesado ya reconoció los cargos, entre ellos asesinato y tenencia de armas. Yamagami fue acusado de matar a Abe utilizando un arma de fabricación casera.

El tribunal ha subrayado ahora que “haber disparado con maldad en una zona en la que había una gran aglomeración de gente es suficientemente grave”. Yamagami, sin embargo, ha reiterado que Abe, de 67 años en el momento del ataque, “se encontraba en el centro de la parte política de la Iglesia de la Unificación” y era por ello una figura “influyente” para la secta. Los magistrados, no obstante, han calificado la agresión de “cruel y maligno”.

La viuda del ex dirigente, Akie Abe, ha manifestado tras conocerse el fallo que confía en que el condenado “haga frente a sus actos” y “cumpla su pena por un crimen que se llevó la vida” de su esposo. “Era un miembro de la familia irreemplazable”, ha señalado.

El juicio, abierto al público, ha provocado grandes colas y aglomeraciones en los alrededores de los juzgados de Nara, aunque solo una treintena de asientos estaban reservados para personas no vinculadas directamente al proceso.

El asesinato, que ha sacudido a la sociedad japonesa, ha llevado a la Justicia del país a ordenar incluso la disolución de la organización y a la aprobación de una normativa para controlar las prácticas de recaudación de fondos de este tipo de grupos y entidades privadas.

Tras el caso de Yamagami, las denuncias contra la Iglesia de la Unificación se han multiplicado en Japón, donde las voces críticas acusan a sus integrantes de promover estafas y de explotar económicamente a sus seguidores.