Alrededor de 40 personas han perdido la vida este viernes en una serie de bombardeos contra las ciudades iraníes de Isfahán y Qom, situadas en el centro del país, en el contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
Las autoridades provinciales de Isfahán han indicado que un ataque contra una zona residencial de Haftun ha provocado la muerte de 26 personas y han precisado que entre las víctimas mortales hay siete menores. “Dado que es una zona obrera, los mártires son trabajadores que viven en la zona”, han resaltado.
En esta misma línea, las autoridades han subrayado que “el enemigo estadounidense-sionista” ha atacado en las últimas horas “dos zonas residenciales en Ziyar y Apadana, en Isfahán”, aunque han aclarado que “no hay víctimas mortales”, de acuerdo con la información difundida por la agencia iraní de noticias Tasnim.
Por otro lado, el gobernador de Qom, Akbar Behnamju, ha informado de que otras 18 personas han muerto en un bombardeo contra varios edificios de viviendas en la ciudad, que ha destruido diez inmuebles y ha causado daños en cerca de 250. “Diez heridos han sido trasladados al hospital”, ha afirmado.
Las autoridades iraníes han confirmado ya más de 1.500 fallecidos desde el inicio de la ofensiva, entre ellos figuras de primer nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, así como altos mandos de las Fuerzas Armadas y responsables de otros organismos de seguridad.