La cadena estadounidense CNN ha hecho público que un grupo de sus periodistas fue agredido y retenido de forma ilegal durante dos horas por soldados israelíes en Cisjordania. Según la cadena, los militares admitieron ante las cámaras que colaboran activamente con colonos israelíes que, desde hace semanas, han intensificado sus ataques contra comunidades palestinas en la zona.
El Ejército israelí ha anunciado la apertura de una investigación inmediata sobre lo ocurrido, tras la denuncia formulada por el corresponsal de CNN en Jerusalén, Jeremy Diamond, en sus redes sociales en la noche del viernes. Diamond difundió un vídeo grabado mientras cubrían las secuelas de un ataque de colonos en la localidad de Tayasir, donde los agresores acabaron levantando un asentamiento considerado ilegal incluso por la propia legislación israelí.
En las imágenes, se observa cómo, mientras el equipo filmaba en el lugar, varios militares israelíes se acercan y proceden a detener a los reporteros. Diamond sostiene además que los soldados golpearon y estrangularon al fotorreportero de CNN Cyril Teophilos.
Durante las aproximadamente dos horas de retención, las cámaras captaron a los militares israelíes realizando declaraciones en las que admitían actuar al margen de la ley. “Toda Cisjordania es nuestra, no solo nuestra, de los judíos también”, afirma uno de los soldados, que decía conocer al colono israelí Yehudah Sherman, fallecido la semana anterior tras ser atropellado por un conductor palestino en un suceso que el Ejército investiga como un “ataque terrorista”.
“Si los palestinos hubieran matado a tu hermano y el Estado (israelí) no hace nada al respecto, ¿que harías tú?”, plantea otro militar. Al final del vídeo, un soldado asegura que el asentamiento “pronto será legal”. “¿Con tu ayuda?”, le interpela el periodista de CNN. “Por supuesto”, contesta el militar.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció la semana pasada que más de 36.000 palestinos se han visto forzados a abandonar sus hogares en solo un año debido al incremento de la violencia ejercida por fuerzas de seguridad y colonos israelíes en Cisjordania, lo que alimenta el temor a una posible “limpieza étnica” en el territorio.
Tras la denuncia, el portavoz del Ejército israelí, Nadav Shoshani, emitió una disculpa pública, rechazó el comportamiento de los soldados implicados y aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel llevarán a cabo una investigación sobre lo sucedido.
“La conducta y las declaraciones de los soldados en este incidente no representan a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), contravienen lo que se espera de los soldados de las FDI y serán investigadas”, ha señalado.
“Tras recibir el informe del incidente, actuamos en tiempo real para resolver el problema lo antes posible. Me disculpé en privado y lo repito: esto no debería haber sucedido. Nuestro trabajo es mantener el orden público, y entre otras cosas, garantizar la libertad de prensa”, ha añadido.
Posteriormente, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas israelíes, Eyal Zamir, ordenó que se presenten “lo antes posible” las conclusiones de la investigación interna sobre lo ocurrido en Tayasir, así como “recomendaciones operativas”, según un comunicado castrense.