Las autoridades de Dubái han comunicado en la madrugada de este martes que el incendio declarado en un petrolero kuwaití ha quedado totalmente sofocado, después de que la Corporación de Petróleo de Kuwait, consorcio estatal del país, denunciara un “ataque iraní directo” contra el buque, sin causar víctimas. La embarcación se hallaba fondeada y “completamente cargada” en el puerto de la ciudad emiratí en el momento del impacto, que originó daños materiales y “con la posibilidad de un vertido”, según la empresa propietaria.
“Los equipos de intervención han logrado extinguir el incendio que afectaba a un petrolero kuwaití”, señaló la Oficina de Medios de Dubái en un mensaje difundido en sus redes sociales, en el que precisó además que los servicios competentes siguen analizando el escenario tras el incidente.
La propia compañía confirmó el ataque contra el buque mediante un comunicado recogido por la agencia oficial kuwaití KUNA, en el que indicó que “el superpetrolero kuwaití Al Salmi ha sido objeto de un ataque directo y malicioso por parte de Irán mientras se encontraba anclado en el puerto de Dubái”.
El consorcio remarcó que la nave “estaba completamente cargada” cuando se produjo la agresión, que causó “daños materiales en el casco del buque y un incendio a bordo, con la posibilidad de un derrame de petróleo en las aguas circundantes”.
“La corporación ha confirmado que no ha habido víctimas como resultado del incidente y ha indicado que se está llevando a cabo una evaluación exhaustiva de los daños”, añadió la firma en su nota.
Poco antes de este anuncio, el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés) había emitido una alerta sobre un petrolero alcanzado por “un proyectil desconocido” en aguas al noroeste de Dubái, sin aportar, no obstante, elementos que permitieran asegurar que se trataba de la misma embarcación.
Este organismo británico, que dijo haber recibido un informe del responsable de seguridad de la naviera, situó el suceso a 31 millas náuticas (más de 57 kilómetros) al noroeste de la ciudad emiratí y describió un impacto “por el costado de estribor” que desencadenó un incendio a bordo.
En la misma comunicación, el UKMTO subrayó que “la tripulación se encuentra a salvo”, en línea con lo señalado por las autoridades de Dubái y la Corporación de Petróleo de Kuwait. Sin embargo, el organismo británico se distanció del consorcio kuwaití al afirmar que “no se ha registrado ningún impacto ambiental”, un extremo que no coincide con la advertencia de la petrolera estatal sobre la “posibilidad de un derrame de petróleo”.
La navegación en torno al estratégico estrecho de Ormuz, que enlaza los golfos Pérsico y de Omán, se ha convertido en uno de los puntos más tensos de la guerra desencadenada por la ofensiva sorpresa de Estados Unidos e Israel contra Irán. Teherán ha impuesto un cierre de facto de este corredor marítimo, aunque sostiene que permite el paso a los buques que no considera alineados con sus adversarios.
Este escenario ha llevado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a lanzar este lunes una dura advertencia a Irán, amenazando con destruir todo lo que permanezca en pie —incluida la isla de Jark, desde donde el país exporta la mayor parte de sus hidrocarburos— si no se alcanza pronto un acuerdo y si el estrecho de Ormuz, por donde en circunstancias normales transita en torno a una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo, continúa cerrado a la navegación.