El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, afirmó este viernes que trabajará junto al mandatario francés, Emmanuel Macron, para estrechar la colaboración en el ámbito energético, incluido el sector nuclear, ante la crisis derivada de la guerra en Irán y la necesidad de asegurar el tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz.
Durante la visita oficial de Macron a Seúl, ambos líderes abordaron cómo profundizar los vínculos económicos y mejorar la coordinación en materia de seguridad entre los dos países.
“El presidente Macron y yo acordamos compartir experiencias y estrategias en materia de políticas para afrontar conjuntamente las crisis económica y energética provocadas por la guerra en Oriente Próximo. También coincidimos en trabajar juntos para reducir la incertidumbre en la economía global”, ha subrayado el dirigente surcoreano en rueda de prensa de conjunta.
Impulso a la cooperación energética
Lee y Macron han reiterado su voluntad de “reforzar la seguridad energética”, abriéndose a ampliar la cooperación en campos como la energía nuclear y la eólica marina, según informa la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
Francia y Corea del Sur han decidido elevar el nivel de sus lazos al suscribir una “asociación estratégica global”, que marca un nuevo escalón en su relación bilateral. En este contexto, han rubricado varios acuerdos de cooperación, entre ellos una carta de intenciones sobre cadenas de suministro de minerales críticos. En el ámbito nuclear, se cerraron varios acuerdos para que compañías públicas colaboren estrechamente en proyectos nucleares y en el desarrollo conjunto de un parque eólico marino en la ciudad de Yeonggwang, en el suroeste del país.
Seúl ha manifestado que su objetivo es que estos compromisos aseguren un “suministro estable de materias primas para las centrales nucleares de Corea del Sur y sienten las bases para una entrada conjunta en el mercado mundial”.
Preservar la libre navegación en Ormuz
Ambos gobiernos han remarcado también la relevancia de la cooperación internacional para recuperar la normalidad en el paso por Ormuz, en paralelo a los esfuerzos de una coalición de 40 países que impulsa una iniciativa diplomática y política para desbloquear la situación.
En una declaración conjunta, han expresado su “gran preocupación” por los últimos ataques en Oriente Próximo contra infraestructuras civiles, incluidos complejos petroleros y de gas, y han destacado que París y Seúl “cooperarán estrechamente” con los Estados de la zona para rebajar las tensiones y restablecer la libre navegación por Ormuz.