El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha decidido convocar en los próximos días una cumbre extraordinaria con los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea para tratar la crisis abierta con Estados Unidos en torno a Groenlandia, tras las amenazas de la Administración Trump de asumir el control de este territorio y de imponer aranceles a los países europeos que participaron en maniobras militares con Dinamarca en la isla.
“Dada la importancia de los recientes acontecimientos y con el fin de mejorar la coordinación, he decidido convocar una reunión extraordinaria del Consejo Europeo en los próximos días”, ha indicado Costa en un comunicado difundido en redes sociales, poco después de terminar en Bruselas una reunión de los 27 a nivel de embajadores centrada en las últimas tensiones en las relaciones transatlánticas.
Según fuentes comunitarias, la cita extraordinaria de los líderes europeos será presencial en Bruselas y se baraja el final de la semana, previsiblemente el jueves, como fecha probable, aunque aún no ha sido formalmente confirmada.
Este encuentro se enmarcará en una serie de contactos entre mandatarios europeos previstos para los próximos días, incluidos los que se celebrarán en los márgenes del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), con el propósito de cerrar una posición común de la Unión frente a Washington.
En la declaración difundida este domingo, Costa remarca el “firme compromiso” de los Veintisiete con los principios del Derecho internacional, la integridad territorial y la soberanía nacional; así como la “unidad en el apoyo y solidaridad” a Dinamarca y Groenlandia y el “reconocimiento del interés transatlántico compartido en la paz y la seguridad en el Ártico, en particular trabajando a través de la OTAN”.
Al mismo tiempo, destaca la “disposición” del bloque a seguir “colaborando de manera constructiva” con Estados Unidos en todos los asuntos de interés compartido, pero advierte de que la UE está lista para “defenderse ante toda forma de coerción” y sostiene que la introducción de nuevos aranceles dañaría las relaciones transatlánticas y resultaría “incompatible” con el acuerdo comercial sellado entre ambas partes el pasado verano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó el sábado su plan de aplicar desde el 1 de febrero un recargo adicional del 10% a las importaciones procedentes de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia.
De acuerdo con la Casa Blanca, esta medida de represalia por la participación de esos ocho países en maniobras militares en Groenlandia se mantendrá vigente hasta que Estados Unidos concluya el proceso de “adquisición” del territorio.