El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este martes las presiones que "públicamente" y "casi a diario" lanza Estados Unidos contra el Gobierno de la isla para "derrocar por la fuerza el orden constitucional" del país caribeño, sometido a un bloqueo que se prolonga desde hace más de seis décadas, y subrayó que la población cubana está dispuesta a resistir.
"Estados Unidos amenaza públicamente a Cuba, casi a diario, con derrocar por la fuerza el orden constitucional. Y usa un indignante pretexto: las duras limitaciones de la debilitada economía que ellos han agredido y pretendido aislar hace más de seis décadas", remarcó el dirigente cubano en sus redes sociales, aludiendo a las consecuencias del embargo.
En esa línea, Díaz-Canel criticó que "pretenden y anuncian planes para adueñarse del país, de sus recursos, de las propiedades y hasta de la misma economía que buscan asfixiar para rendirnos", y consideró que "solo así se explica" la "feroz guerra económica que se aplica como castigo colectivo contra todo el pueblo" de Cuba.
El también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba advirtió además de que incluso "ante el peor escenario", "cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable" por parte de la isla, insistiendo en la idea de que no se doblegarán ante presiones externas.
Sus declaraciones se conocieron pocas horas después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiterara que Cuba debe acometer "cambios drásticos" en su modelo económico, tras el anuncio de La Habana de que está preparada para mantener una relación comercial "fluida" con compañías estadounidenses.
"Lo que anunciaron ayer no es suficientemente drástico. No va a solucionar el problema", afirmó Rubio ante los medios desde el Despacho Oval, acompañado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al valorar la propuesta del Gobierno cubano.
En ese contexto, el propio inquilino de la Casa Blanca se presentó la víspera ante la prensa internacional como el dirigente que tendrá "el honor" de "tomar o liberar Cuba", en el marco de su estrategia para forzar un acuerdo con las autoridades de La Habana o, en su defecto, optar por una intervención más directa en ese país, al que ha calificado como "Estado fallido".
El magnate republicano aseguró también el domingo estar "en contacto" con Cuba y sostuvo que la isla "quiere llegar a un acuerdo", aunque puntualizó que antes Washington pretende "ocuparse de Irán".
Impacto de la escasez de combustible y la crisis energética
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) reiteró el martes su "preocupación" por las consecuencias de la falta de combustible sobre "el acceso de la población a servicios esenciales en Cuba", agravadas por el apagón nacional registrado el lunes y la lenta recuperación del suministro eléctrico en las horas posteriores.
"Esto subraya el grave impacto de la crisis energética en la capacidad del pueblo cubano a la hora de acceder a servicios básicos", señaló la oficina, antes de recalcar que "la basura sin recoger se está acumulando" en La Habana y que "la calidad del aire se ha deteriorado por la quema de residuos y madera para cocinar" ante la falta de otros recursos.
En este contexto, la OCHA indicó que "las autoridades han informado de que, debido a la falta de electricidad, no se llevaron a cabo 50.000 cirugías en febrero", y subrayó que "la ONU y sus socios siguen asistiendo a las personas en situación de necesidad", aunque "la escasez de combustible" está condicionando seriamente estas tareas.
"Decenas de contenedores con suministros humanitarios se encuentran actualmente en el puerto de La Habana, y se esperan más envíos en los próximos días. Sin embargo, la escasez de combustible está ralentizando y encareciendo la entrega de ayuda a quienes la necesitan", explicó el organismo humanitario de la ONU sobre las dificultades logísticas.
"La comunidad humanitaria insta a los Estados Miembro a aumentar sus contribuciones humanitarias y garantizar que la entrega de ayuda se realice de forma fluida y sin obstáculos", concluyó la OCHA, reclamando más apoyo internacional para paliar la crisis que atraviesa la isla.