Al menos diez personas han perdido la vida y 31 han resultado heridas en Karachi este domingo durante graves disturbios entre las fuerzas de seguridad y manifestantes concentrados frente al Consulado de Estados Unidos, donde protestaban por la muerte del ayatolá Jamenei en los ataques lanzados por EEUU e Israel contra Irán desde el pasado sábado.
Según han indicado fuentes de seguridad a la cadena paquistaní Geo TV, la Policía y los Rangers paquistaníes intervinieron cuando los congregados trataron de irrumpir en el recinto diplomático, momento en el que se desencadenaron los enfrentamientos.
El balance provisional de víctimas mortales ha sido ratificado por el director del Hospital Civil de Karachi, Mohamad Sabir Memon, en declaraciones al medio paquistaní Dawn. Los heridos han sido evacuados a varios centros médicos cercanos, entre ellos el Centro Médico de Postgrado Jinnah (JPMC), donde están recibiendo atención sanitaria.
En una declaración oficial difundida por el portavoz del ministro de Información, Husain Mansoor, el Ejecutivo de la provincia de Sindh ha manifestado su “profundo dolor” por la pérdida de vidas humanas en los disturbios. “Los manifestantes ingresaron tras violar el cordón de seguridad del Consulado de Estados Unidos y cometieron actos vandálicos”, indica el comunicado.
Sucesos similares estuvieron a punto de producirse en el Consulado estadounidense de Lahore, aunque en este caso la Policía logró establecer un perímetro de seguridad antes de que se produjera un asalto. La capital, Islamabad, se encuentra actualmente bajo un estado de emergencia provisional ante el temor a nuevos incidentes.
Al mismo tiempo, la comunidad chií de la Cachemira india se ha movilizado masivamente este domingo para lamentar la muerte de Jamenei. La minoría chií en Cachemira mantiene lazos religiosos muy estrechos con Irán y la mayoría de sus principales clérigos y eruditos han cursado estudios religiosos en territorio iraní.
En Srinagar, los manifestantes protagonizaron marchas pacíficas en la zona de Saida Kadal y en otros puntos de la ciudad, coreando consignas contra Israel y contra Estados Unidos. Numerosos participantes se concentraron en el céntrico Lal Chowk portando banderas negras en señal de duelo por el asesinato del líder supremo iraní.
Irán confirmó esta madrugada el fallecimiento de Jamenei y ha decretado 40 días de luto oficial en el país. De acuerdo con medios iraníes, murió en su despacho dentro de su residencia mientras desempeñaba tareas de trabajo, como consecuencia de los bombardeos de Tel Aviv y Washington, que el sábado lanzaron un ataque sorpresa contra el núcleo del poder iraní con el objetivo declarado de forzar un cambio de gobierno en la República Islámica.
En el mismo bombardeo perdieron también la vida la hija del ayatolá, su nieto y su yerno, lo que ha intensificado aún más la indignación entre sus seguidores dentro y fuera de Irán.