Dinamarca y Estados Unidos crean un grupo de trabajo para buscar una “solución común” sobre Groenlandia tras fracasar el diálogo

Dinamarca y EEUU crean un grupo de alto nivel para buscar una “solución común” sobre Groenlandia tras una tensa reunión en la Casa Blanca sin acuerdo.

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El ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen Jens Büttner/Dpa

El ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen Jens Büttner/Dpa

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El ministro de Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, ha comunicado este miércoles la puesta en marcha de un grupo de trabajo de alto nivel con el fin de buscar una “solución común” a las discrepancias con Estados Unidos en torno a Groenlandia, después de una reunión en la Casa Blanca entre las delegaciones estadounidense, danesa y groenlandesa que ha concluido sin acuerdo.

“Hemos decidido formar un grupo de trabajo de alto nivel para explorar si podemos encontrar una solución común. En nuestra opinión, el grupo debería centrarse en cómo abordar las preocupaciones de seguridad estadounidenses, respetando al mismo tiempo las 'líneas rojas' de Dinamarca”, ha señalado Rasmussen ante los medios, dejando claro que el objetivo es encauzar el diálogo sin ceder en los principios básicos de Copenhague.

El jefe de la diplomacia danesa, que ha descrito las conversaciones en la Casa Blanca como “franca” y “constructiva”, ha precisado que este nuevo grupo se reunirá “en cuestión de semanas”. “Nuestro objetivo (con la reunión) era llegar a un entendimiento común e iniciar un trabajo más profundo para lograr resultados”, ha añadido, subrayando que la cita en Washington ha sido solo un primer paso.

Rasmussen ha insistido en que Dinamarca “sigue creyendo que la seguridad a largo plazo de Groenlandia puede garantizarse dentro del marco actual” y ha recalcado que “para nosotros, las ideas que no respeten la integridad territorial de Dinamarca ni el derecho a la autodeterminación del pueblo groenlandés son, por supuesto, totalmente inaceptables”. Con ello ha querido cerrar la puerta a cualquier fórmula que implique modificar el estatus de la isla.

Durante la rueda de prensa, el ministro ha repetido en varias ocasiones que el encuentro transcurrió en una “atmósfera constructiva”. “Hemos tenido la oportunidad de desafiar la narrativa presentada por el presidente estadounidense”, ha explicado, si bien ha admitido que no han conseguido alterar la posición de Donald Trump, que mantiene un marcado “deseo por conquistar Groenlandia”.

“Profundo desacuerdo” con Washington y tensión en el Ártico

En este contexto, Rasmussen ha reconocido que existe con Washington un “profundo desacuerdo”. “Pero también hemos estado de acuerdo en estar en desacuerdo”, ha apuntado, aludiendo a que ambas partes asumen la falta de entendimiento. Ha añadido además que “no es fácil pensar de forma innovadora en soluciones cuando uno se despierta cada mañana con nuevas amenazas”, en referencia al clima político generado por las declaraciones de Trump.

El ministro ha aludido asimismo a una “nueva situación de seguridad en el Ártico”, aunque ha remarcado que fue Estados Unidos quien decidió, con el paso de los años, reducir de forma drástica el contingente de personal militar desplegado en Groenlandia. Con ello ha tratado de rebatir las críticas de Washington sobre una supuesta desprotección de la isla.

Rasmussen ha desmentido también que haya presencia de buques de guerra chinos en las inmediaciones de Groenlandia, pese a reconocer las inquietudes estadounidenses. “Según nuestros servicios de Inteligencia, hace aproximadamente una década que no hay ningún buque de guerra chino cerca de Groenlandia”, ha indicado, asegurando igualmente que “no hay una amenaza inmediata” procedente de Pekín o Moscú.

Por su parte, la ministra de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, ha recalcado que la reunión ha servido para “poder hablar” y afrontar las “diferencias”. “Es de interés para todos encontrar un equilibrio adecuado”, ha manifestado, llamando a reforzar la cooperación entre aliados para gestionar las tensiones estratégicas en la región.

En paralelo, la Casa Blanca ha difundido hace unas horas en sus redes sociales una imagen de tono provocador en la que insta a Groenlandia —representada como dos perros— a escoger entre una vida junto a Estados Unidos y otra junto a Rusia y China, en un mensaje que ha sido interpretado como una presión simbólica sobre la isla.

La reunión en Washington, que se ha prolongado alrededor de una hora, ha contado con la presencia de Rasmussen y Motzfeldt, además del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Todos ellos han estado acompañados por sus respectivos asesores y embajadores, en un formato reducido pero de alto nivel político y diplomático.

Trump ha reiterado este miércoles que el control de Groenlandia por parte de Washington “es vital para la 'Cúpula Dorada'” que desarrolla el país norteamericano, un sistema de defensa antimisiles similar a la 'Cúpula de Hierro' de Israel y que fue presentado por la Casa Blanca en mayo de 2025.

Las ambiciones expansionistas de Trump sobre Groenlandia se han mantenido constantes desde su regreso a la Casa Blanca hace un año. Amparándose en la seguridad nacional y en la supuesta presencia de buques chinos y rusos en la zona, el presidente estadounidense ha reclamado de forma reiterada el control de la isla.

En marzo del año pasado, durante una visita percibida como hostil por buena parte de la opinión pública groenlandesa y danesa, el vicepresidente estadounidense, desde la base de Pituffik, acusó a Copenhague de no haber cumplido adecuadamente con su responsabilidad de garantizar la seguridad de Groenlandia, elevando aún más la tensión entre ambos aliados.