Al menos dos personas han perdido la vida y otras 39 han resultado heridas este viernes en Milán (Italia) después de que un tranvía descarrilara y acabara empotrado contra la fachada de un edificio situado en las proximidades del centro urbano.
El accidente, que ha obligado a desplegar cinco dotaciones de bomberos, se ha producido poco después de las 16.00 horas en la calle de Vittorio Veneto, cuando el convoy circulaba desde la Plaza de la República en dirección a la Puerta de Venecia.
Las primeras pesquisas, citadas por medios próximos a “L'Stampa”, señalan como causa probable un exceso de velocidad del tranvía —un modelo Tramlink de nueva generación, bidireccional, que llevaba apenas unas semanas en servicio en Milán—, circunstancia que habría provocado el descarrilamiento y que el vehículo arrollara a un viandante. La segunda víctima mortal ha sido identificada como uno de los pasajeros.
En la zona donde se ha producido la salida de vía existe un desvío que permite girar a la izquierda, aunque el tranvía debía continuar en línea recta. Sin embargo, el vehículo se ha inclinado al llegar al cruce y ha terminado incrustado en el inmueble de la esquina, destruyendo un semáforo y el ventanal de un restaurante.
De acuerdo con “La Reppublica”, el conductor del tranvía únicamente ha manifestado en un primer testimonio que se “sintió mal” instantes antes del choque, y está previsto que sea interrogado esta noche por los investigadores para obtener más detalles. El alcalde de Milán, Beppe Sala, también ha respaldado la hipótesis de un posible desvanecimiento al señalar que “el conductor tenía experiencia”.
El fiscal jefe de Milán, Marcello Viola, ha confirmado sobre el terreno la apertura de diligencias por homicidio involuntario y homicidio culposo.
En un primer balance oficial se había informado de tres heridos graves, pero la situación clínica de un número aún indeterminado de afectados se ha deteriorado con el paso de las horas, lo que ha obligado a organizar su traslado a los hospitales Policlínico, Niguarda, Fatebenefratelli y San Raffaele.
En cuanto a las muestras de condolencia, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha expresado ya en redes sociales su “más sentido pésame” tanto “personal como el de todo el Gobierno a las familias de las víctimas”.
“Mi solidaridad con la ciudad de Milán y mis más sinceros deseos de pronta y completa recuperación para los heridos”, ha añadido.