La cadena de televisión rusa RT ha comunicado este jueves que el reportero británico Steve Sweeney y un camarógrafo, cuya identidad no se facilitó en un primer momento, han resultado heridos durante un ataque de las fuerzas israelíes contra varias zonas del sur de Líbano, donde se encontraban desempeñando su labor informativa.
Según la propia RT, ambos comunicadores se encuentran conscientes y han sido evacuados a un hospital cercano, donde están recibiendo atención médica. Los dos habrían sufrido heridas por metralla tras una explosión registrada muy próxima al lugar en el que trabajaban.
El incidente se produjo cuando iban a cruzar un puente a bordo de su vehículo, en las cercanías de una base militar situada en el sur del país, uno de los objetivos de la ofensiva que Israel ha puesto en marcha recientemente como respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte del partido-milicia Hezbolá, en represalia por la ofensiva que Estados Unidos e Israel lanzaron a finales de febrero contra Irán.
Horas antes del ataque, el propio Sweeney había relatado desde la zona que la “catástrofe humanitaria se está agudizando” en Líbano, donde “mucha gente duerme en las calles, en sus vehículos y en hoteles y refugios, cuyos aforos se encuentran sobrepasados”.
Rusia exige aclarar el ataque y denuncia una violación del Derecho Internacional
El Ministerio de Exteriores ruso ha reclamado en un comunicado la apertura de una investigación “exhaustiva” sobre lo ocurrido y ha identificado al camarógrafo como A. Riede. “Deseamos una pronta recuperación a todos”, ha señalado, acusando al mismo tiempo a las autoridades israelíes de una “grave violación del Derecho Internacional”.
“El proyectil fue disparado por el Ejército de Israel contra civiles desarmados. La ropa del equipo de filmación indicaba claramente “prensa”, y solo portaban cámaras y micrófonos”, ha denunciado, antes de remarcar que en el área “no había instalaciones militares”.
“Todas estas circunstancias sugieren que el ataque contra los periodistas fue deliberado y selectivo, lo cual se confirma también por las imágenes de la detonación de la munición captadas por el camarógrafo. Consideramos que estas acciones de la parte israelí y su Ejército constituyen una grave violación del Derecho Internacional y una obstrucción deliberada al trabajo de los profesionales de los medios de comunicación”, ha añadido el Ministerio.
En la misma nota, ha alertado de que este tipo de acciones “atentan contra la salud y las vidas” de los trabajadores de la información, por lo que reclama que el caso sea examinado igualmente por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y por otras organizaciones de Derechos Humanos que velan por los derechos profesionales y los intereses legítimos de la comunidad periodística mundial”.
“Insistimos en la necesidad de que las autoridades israelíes realicen una investigación exhaustiva de este incidente, que los responsables rindan cuentas y que se prevengan prácticas similares en el futuro”, ha señalado, precisando que está previsto presentar una evaluación formal al embajador de Israel en Moscú, que será convocado al Ministerio de Exteriores cuando se considere oportuno.
Mientras tanto, las autoridades libanesas han elevado a más de 900 las víctimas mortales provocadas por la campaña de bombardeos y operaciones terrestres lanzada por Israel en represalia por el disparo de proyectiles por parte de Hezbolá, en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en el marco de dicha ofensiva.
En los últimos meses, Israel ya había llevado a cabo decenas de bombardeos sobre territorio libanés pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que se dirige exclusivamente contra actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulnera el pacto. Sin embargo, tanto las autoridades de Líbano como el propio grupo han criticado con dureza estos ataques, que también han sido objeto de condena por parte de Naciones Unidas.