Joseph B. Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), ha comunicado este viernes la paralización de todas las decisiones sobre solicitudes de asilo de migrantes, después de un incidente armado que afectó a dos miembros de la Guardia Nacional cerca de la Casa Blanca el pasado miércoles, incidente en el que uno de los agentes perdió la vida el jueves. El agresor, supuestamente, es de origen afgano.
«El USCIS ha suspendido todas las decisiones de asilo hasta que podamos garantizar que cada extranjero sea investigado y evaluado al máximo nivel posible. La seguridad del pueblo estadounidense siempre es nuestra prioridad», expresó Edlow a través de un mensaje en la red social X.
Antes de este anuncio, el Departamento de Estado de Estados Unidos ya había decidido cortar de manera «inmediata» la emisión de visados a ciudadanos afganos, como parte de las medidas de seguridad nacional y pública, según afirmaciones de la propia institución en la red social X.
El presidente Trump vinculó el ataque con la política migratoria, criticando la gestión de la inmigración por parte de la administración anterior, liderada por Joe Biden, tras la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán y el ascenso al poder de los talibán. «En su mayor parte, no los queremos. Entran ilegalmente», declaró Trump.
Además, Trump ha planteado la idea de una «pausa permanente» en la inmigración desde países del tercer mundo, sugiriendo que solo una «migración inversa» podría solucionar lo que él describe como una «disfunción social» exacerbada por la presencia de refugiados y migrantes, cuyo número cree que es mucho mayor que las cifras oficiales.
