Estados Unidos ha comunicado este martes el cierre temporal de su Embajada en Kuwait y la salida de su personal “no esencial” de las misiones diplomáticas en Jordania, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Irak, en pleno recrudecimiento de las tensiones en Oriente Próximo tras la ofensiva sorpresa lanzada el 28 de febrero junto a Israel contra Irán.
La Embajada estadounidense en Kuwait ha explicado que permanecerá cerrada “hasta nuevo aviso” a causa de “las tensiones regionales”. “Hemos cancelado todas las citas consulares, tanto regulares como de emergencia”, ha señalado a través de sus cuentas oficiales en redes sociales.
En este escenario, el Departamento de Estado ha ordenado que el personal “no esencial” y sus familiares abandonen la misión diplomática en Kuwait, una instrucción de evacuación que se hace extensiva a las embajadas en Irak, Bahréin, EAU y Jordania.
Las representaciones diplomáticas afectadas han advertido en comunicados separados de que los ciudadanos estadounidenses “deben reconsiderar” la posibilidad de viajar a estos países “debido a la amenaza de conflicto armado y terrorismo”.
Al mismo tiempo, la Embajada de Estados Unidos en Riad ha anunciado la suspensión de sus servicios en Arabia Saudí y ha recalcado la necesidad de que sus nacionales permanezcan resguardados en Yedá, Dhahran y en la capital.
En relación con la legación estadounidense en Riad, las autoridades norteamericanas han instado a la población a no acercarse al edificio después del ataque registrado esta madrugada, sin que por el momento se hayan facilitado datos sobre posibles víctimas o daños materiales.
El propio Gobierno saudí ha confirmado en la madrugada de este martes que la Embajada estadounidense en Riad se ha visto afectada por un incendio tras ser alcanzada por dos drones, en el marco de la oleada de ataques iraníes contra bases e instalaciones de Estados Unidos en varios países del golfo Pérsico.