El Ejército de Estados Unidos ha anunciado este viernes el fallecimiento de los seis tripulantes que viajaban a bordo del KC-135 Stratotanker, el avión cisterna estadounidense que se precipitó a tierra el jueves en Irak. Las autoridades militares han insistido en que el accidente “no se debió” a disparos contra el aparato.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha señalado que “se ha confirmado el fallecimiento de los seis tripulantes del avión cisterna estadounidense KC-135 que se estrelló en el oeste de Irak el pasado 12 de marzo”.
En un comunicado difundido en redes sociales, el mando militar ha explicado que se están investigando las circunstancias del incidente, aunque ha subrayado que “la pérdida de la aeronave no se debió a fuego enemigo ni a fuego amigo”.
Asimismo, ha indicado que los nombres de los fallecidos no se harán públicos hasta que sus familias reciban la notificación oficial.
Milicias proiraníes aseguran haber derribado el avión
Horas antes del anuncio estadounidense, la Resistencia Islámica en Irak, una coalición que agrupa varias milicias proiraníes iraquíes, afirmó haber derribado el avión cisterna y haber alcanzado un segundo aparato.
Estas declaraciones llegaron después de que Washington confirmara la “pérdida” de una aeronave de este tipo en el oeste del país.
En los últimos días, diversas milicias proiraníes de Irak han lanzado ataques contra bases e intereses de Estados Unidos en territorio iraquí, como parte de su reacción a la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Según las autoridades iraníes, la campaña militar ha causado hasta ahora más de 1.200 muertos en el país.