La Casa Blanca ha reprendido este miércoles a varios medios de comunicación por, a su juicio, haber dado pábulo a la “propaganda iraní” que acusa al Ejército de Estados Unidos de estar detrás de un ataque contra una escuela en el sur de Irán el pasado sábado, en el que murieron más de un centenar de personas. “Le advierto de que no señale con el dedo a Estados Unidos”, ha subrayado la portavoz.
“Quiero decirle de manera muy firme que Estados Unidos no ataca a civiles, a diferencia del régimen deshonesto iraní que ataca a civiles, que mata niños, que ha matado a miles de su propia gente en las últimas semanas y usa propaganda con bastante eficacia”, ha dicho la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“Desafortunadamente muchas personas en esta sala han caído en esa propaganda”, ha replicado Leavitt cuando se le ha preguntado por la posible implicación de las Fuerzas Armadas estadounidenses en el bombardeo. “Eso no es algo que hagan estas Fuerzas Armadas”, ha recalcado.
La portavoz ha asegurado que no disponen de información que vincule a las tropas de Estados Unidos con el ataque y ha remarcado que el Departamento de Defensa mantiene abierta una investigación para esclarecer lo sucedido.
En este contexto, Leavitt ha respaldado también las críticas del secretario de Defensa, Pete Hegseth, dirigidas a los medios, a los que acusó de intentar “hacer quedar mal” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, poniendo el foco, entre otros asuntos, en el número de bajas entre los militares estadounidenses.
“La prensa solo quiere hacer quedar mal al presidente, eso es un hecho”, ha lamentado la portavoz, que ha reiterado que los medios se apoyan en las declaraciones oficiales del Gobierno y “tratan de usarlo” contra Trump.
El sábado, en pleno contexto de bombardeos a gran escala llevados a cabo por Estados Unidos e Israel, las autoridades iraníes denunciaron que uno de esos ataques impactó en una escuela de niñas en Minab, en el sur del país, causando hasta ahora 175 muertos.