El Ejército de Estados Unidos ha informado este miércoles de que ha llevado a cabo "con éxito" el traslado a un "lugar seguro" en Irak de 150 combatientes del grupo yihadista Estado Islámico que estaban encarcelados en una prisión situada en el noreste de Siria.
Según ha explicado en una nota el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM), Washington ha puesto en marcha una nueva operación destinada a "transferir a detenidos de Estado Islámico desde el noreste de Siria a Irak para ayudar a garantizar que los terroristas permanezcan en centros de detención seguros".
Los 150 prisioneros se encontraban retenidos en un centro de detención en Hasaka. En el marco de esta misión impulsada por Estados Unidos, hasta 7.000 miembros de Estado Islámico podrían ser trasladados desde territorio sirio a instalaciones "seguras" bajo control de Irak.
"Estamos coordinándonos estrechamente con los socios regionales, incluyendo con el Gobierno iraquí, y apreciamos sinceramente su papel en garantizar la derrota duradera de Estado Islámico", ha señalado el comandante del CENTCOM, Brad Cooper, en el comunicado.
En esta línea, ha subrayado que el "traslado ordenado y seguro" de los integrantes de la organización yihadista "es fundamental para evitar una fuga", algo que "podría representar una amenaza directa para Estados Unidos y para la seguridad regional".
Posteriormente, Cooper ha mantenido una conversación telefónica con el presidente de transición de Siria, Ahmed al Shara, con quien ha tratado "sobre la importancia de que las fuerzas del Gobierno sirio se adhieran al alto el fuego con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y apoyen el traslado coordinado de detenidos de Estado Islámico de Siria a Irak".
"Cooper ha informado al presidente sobre el plan del CENTCOM para un traslado ordenado y seguro de hasta 7.000 detenidos y ha expresado su deseo de que las fuerzas sirias, así como todas las demás fuerzas, eviten cualquier acción que pueda interferir", ha añadido.
De igual modo, ambos han reiterado su "firme compromiso con la derrota definitiva de Estado Islámico en Siria". "Prevenir un resurgimiento de Estado Islámico en Siria aumenta la seguridad de Estados Unidos, la región y el mundo", ha remachado.
El enviado de Estados Unidos para Siria, Thomas Barrack, dio por concluido en la víspera el respaldo militar a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en la lucha contra Estado Islámico, en favor de las autoridades de transición del país, y reclamó la integración de las fuerzas kurdo-árabes en el aparato estatal sirio.
Ese mismo miércoles, el Gobierno sirio ha declarado como "zonas restringidas" el campamento de desplazados de Al Hol y las cárceles que albergan a combatientes de Estado Islámico en la provincia de Hasaka, después de la retirada de las FDS del área en aplicación del acuerdo suscrito con el Ejecutivo encabezado por el presidente de transición, Ahmed al Shara.
El pacto establece que, a cambio del cese inmediato de la ofensiva del Ejército sirio en el noreste del país, tanto la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES) como las FDS aceptarán "la transferencia administrativa y militar inmediata y completa de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno sirio" y la "integración de todas las instituciones civiles de la gobernación de Hasaka en las instituciones y estructuras administrativas del Estado sirio".