Ampliación | El bloque de Radev arrasa en las legislativas de Bulgaria con el 44% del voto escrutado el 41%

La coalición de Rumen Radev se dispara por encima del 44% en las legislativas búlgaras y se acerca a la mayoría absoluta tras años de bloqueo político.

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El expresidente búlgaro Rumen Radev Europa Press/Contacto/Igor Lenkin

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La alianza Bulgaria Progresista, encabezada por el expresidente búlgaro Rumen Radev, se perfila como clara vencedora de las elecciones parlamentarias celebradas este domingo, las octavas en apenas un lustro, al rebasar el 44% de los sufragios y distanciarse en casi 30 puntos del segundo partido más votado.

Con el 41,2% de las papeletas ya contabilizadas, la candidatura del prorruso Radev obtendría un 44,4% de los votos, un resultado que mejora las previsiones de hasta cuatro sondeos previos, que situaban a Bulgaria Progresista en una horquilla de entre el 38 y el 40% de apoyo en estas legislativas.

Muy por detrás, la coalición Continuamos el Cambio-Bulgaria Democrática (PP-DB, por sus siglas en búlgaro) suma ya el 14,9% de los votos, mientras que el bloque conservador Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria-Unión de Fuerzas Democráticas (GERB-SDS), liderado por el veterano ex primer ministro Boiko Borisov, se queda con el 12,6% del respaldo en las urnas.

En cuarta posición figura Renacimiento, con el 4,7% de los sufragios, seguida muy de cerca por el Movimiento por los Derechos y las Libertades (DPS) —encabezado por Delyan Peevski, sancionado por Estados Unidos y Reino Unido por presunta corrupción—, que obtiene un 4,5% de los votos, de acuerdo con los datos publicados en la página web de la Comisión Electoral Central.

Si estas cifras se consolidan, Radev superaría el umbral de los 121 escaños de los 240 que conforman el Parlamento búlgaro, lo que le permitiría formar gobierno en solitario y dejar atrás una prolongada etapa de inestabilidad política marcada por repetidas convocatorias electorales.

Aun así, y ante la eventual necesidad de recabar apoyos externos, el propio Radev ha abierto la puerta este domingo, tras el cierre de los colegios electorales, a un posible entendimiento con PP-DB. “Espero que con el PP-DB miremos en la misma dirección”, ha señalado en unas breves declaraciones.

“Vamos a hacer todo lo posible para evitar unas nuevas elecciones. Es desastroso para Bulgaria. Supone ir de crisis en crisis y debemos trabajar muy seriamente para poder salir de estas crisis”, ha añadido el líder de Bulgaria Progresista.

Radev también ha reivindicado la “derrota de la apatía”, aunque ha admitido que la “desconfianza aún es elevada en la política búlgara”. “Tenemos mucho trabajo por delante. Este solo es el primer paso para recuperar la confianza y el contrato social”, ha subrayado.

Desde PP-DB, Ivailo Mirchev ha puesto el foco en uno de los objetivos compartidos por su formación y por Radev: la remodelación del Consejo Supremo Judicial y de la Fiscalía General. “Según los resultados preliminares, el modelo Peevski-Borisov no tendrá 80 votos en la próxima Asamblea Nacional. Eso significa que existe la posibilidad de sustituir al Consejo Supremo Judicial y al fiscal general”, ha indicado en declaraciones recogidas por la televisión pública búlgara, BNT.

Radev, a quien muchos ven como el posible Viktor Orbán de Bulgaria, se ha mostrado abiertamente crítico con las élites. A sus 62 años, fue comandante de las Fuerzas Armadas y alcanzó una posición destacada en la esfera militar antes de dar el salto definitivo a la política.

Durante su mandato como presidente, entre 2017 y 2026, mantuvo fuertes desencuentros con Borisov, uno de los dirigentes más influyentes del país, al que reprochó en repetidas ocasiones mantener una actitud “tolerante” con la corrupción en el Estado miembro más pobre de la Unión Europea.