El Ejército de Sudán ha informado este lunes de que ha conseguido levantar el asedio que pesaba sobre Dilling, la segunda urbe más poblada de Kordofán Sur, tras una serie de avances militares en la zona en el contexto de la guerra iniciada en febrero de 2023 contra las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
En un mensaje difundido en sus cuentas oficiales en redes sociales, las Fuerzas Armadas han explicado que han “reabierto con fuerza y decisión la carretera de Dilling tras una exitosa operación militar” que ha “resultado en la derrota y destrucción” de RSF “y sus mercenarios, quienes intentaban interrumpir el movimiento de ciudadanos y suministros, y atentar contra la seguridad y estabilidad de la región”.
En ese mismo comunicado, el mando castrense ha subrayado que “nuestras fuerzas han infligido graves pérdidas al enemigo, tanto personales como materiales. Los combatientes enemigos restantes huyeron bajo los golpes de nuestras heroicas fuerzas, que una vez más han demostrado su alto nivel de preparación, disciplina y capacidad decisiva en todos los frentes”.
Las Fuerzas Armadas han reiterado además su promesa ante la población de Sudán “de continuar con firmeza la limpieza del país de la inmundicia de la milicias terroristas, hasta que se logre la seguridad y estabilidad en todo” Sudán, insistiendo en que mantendrán las operaciones hasta recuperar el control total del territorio.
Antes de anunciar la ruptura del cerco sobre Dilling, los militares ya habían comunicado la toma de la localidad de Hebeila, situada en el eje que enlaza Kordofán Sur con Kordofán Norte. Por el momento, las RSF no han emitido ningún comentario sobre estas afirmaciones y tampoco han trascendido datos oficiales sobre posibles bajas en los combates en esta área estratégica.
En paralelo, las RSF aseguraron el sábado mediante otro comunicado haber derribado un dron de fabricación turca en este mismo estado y afirmaron que el aparato “intentaba atacar a civiles”, unas acusaciones rechazadas reiteradamente por las Fuerzas Armadas, que sostienen que sus bombardeos se dirigen únicamente contra objetivos de carácter militar.
La actual guerra civil en Sudán tiene su origen en las profundas discrepancias sobre el proceso de integración de las RSF en el Ejército regular, un choque que terminó por hacer descarrilar la transición política abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir y ya seriamente dañada después de la asonada militar que forzó la salida en 2021 del entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
Este conflicto interno, en el que varios países han intervenido respaldando a uno u otro bando, ha colocado a Sudán en una de las peores emergencias humanitarias del planeta, con millones de desplazados y refugiados. La comunidad internacional mantiene la alerta por la expansión de enfermedades y por la destrucción de infraestructuras esenciales, lo que impide prestar asistencia adecuada a cientos de miles de personas afectadas por la violencia.