El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha calificado este lunes de “grave y vergonzoso” el episodio en el que un militar israelí golpea con una maza el rostro de una figura de Jesucristo en el sur de Líbano, después de que la investigación abierta por el Ejército confirmara que la fotografía difundida en redes sociales era auténtica.
“El daño a un símbolo religioso cristiano por parte de un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en el sur de Líbano es algo grave y vergonzoso”, ha dicho Saar, que ha aplaudido al Ejército por su comunicado de condena del incidente y su investigación sobre el asunto.
El jefe de la diplomacia israelí ha expresado además su “confianza” en que “se adoptarán las necesarias medidas estrictas contra quien llevara a cabo este horrible acto”. “Esta vergonzosa acción es totalmente contraria a nuestros valores”, ha insistido en un mensaje publicado en redes sociales.
“Israel es un país que respeta las diferentes religiones y sus símbolos sagrados, y que defiende la tolerancia y el respeto entre las fes”, ha manifestado. “Nos disculpamos por este incidente y ante cada cristiano cuyos sentimientos fueron heridos”, ha zanjado el ministro.
Las declaraciones de Saar han recibido el respaldo de su homólogo italiano, Antonio Tajani, quien ha subrayado que el ministro israelí “ha condenado con gran firmeza” el “grave acto” cometido por el soldado, al tiempo que “anuncia medidas disciplinarias” contra el responsable.
Tajani ha señalado que este comportamiento del militar israelí supone “un violento ensañamiento contra los cristianos que en Oriente Próximo representan un instrumento de paz”. “Es un episodio inaceptable que esperamos no se repita jamás”, ha indicado también a través de redes sociales.
“Profanar los símbolos del cristianismo, del judaísmo y del islam, no es una manifestación de fuerza sino solo de debilidad, contraria a todos los principios en favor de la libertad y del diálogo interreligioso”, ha apostillado el ministro italiano.
Previamente, el Ejército de Israel había anunciado la apertura de una investigación sobre lo sucedido y aseguró que aborda el caso con “gran severidad”, recalcando que esta conducta “no concuerda con los valores que se esperan de sus tropas”.
“Las FDI incluso están trabajando para ayudar a la comunidad a restaurar la figura en su lugar”, dijo, antes de recordar que los soldados israelíes se encuentran desplegados en el sur de Líbano, en el marco de una nueva invasión del país vecino, “para desmantelar la infraestructura terrorista de Hezbolá”.