Ampliación | El paso de Rafá reabre en ambas direcciones con un flujo restringido de viajeros

El cruce de Rafá vuelve a operar en ambas direcciones con un tránsito muy limitado de personas, en el marco del acuerdo entre Israel y Hamás.

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Fotografía de archivo del paso de Rafá, en la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto Gehad Hamdy/dpa

Fotografía de archivo del paso de Rafá, en la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto Gehad Hamdy/dpa

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El cruce de Rafá, situado en la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto, ha vuelto a operar este lunes, aunque con fuertes limitaciones y permitiendo solo el tránsito de personas, sin autorización aún para la entrada de camiones con ayuda humanitaria. La medida se inscribe en el acuerdo sellado en octubre entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) para poner en marcha la propuesta de Estados Unidos sobre el futuro del enclave palestino.

En esta fase, las autoridades han autorizado que 150 palestinos al día, en su mayoría enfermos y heridos, puedan abandonar la Franja, mientras que 50 personas podrán regresar desde Egipto hacia Gaza, siempre tras comunicar previamente sus datos a Israel para las correspondientes verificaciones de seguridad.

De acuerdo con la agencia estatal egipcia de noticias MENA, el primer contingente de palestinos ya ha atravesado el cruce y se encuentra en Gaza. La Media Luna Roja Egipcia está colaborando en el dispositivo, enviando ambulancias a un hospital de Jan Yunis para evacuar a varios pacientes y heridos.

La reapertura ha sido igualmente confirmada por fuentes de seguridad israelíes citadas por el diario “The Times of Israel”, casi dos años después de su clausura, cuando el paso fue tomado por el Ejército israelí en mayo de 2024. Solo se produjo una breve y restringida reapertura para evacuaciones tras el alto el fuego de enero de 2025, roto dos meses más tarde por Israel en el marco de la ofensiva sobre Gaza desencadenada tras los ataques del 7 de octubre de 2023.

Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad gazatí ha señalado en un escueto comunicado que la salida de pacientes se llevará a cabo por el cruce de Kerem Salom, situado a unos cuatro kilómetros de Rafá, “a través de los procedimientos previos”. “Por ahora no hay información nueva sobre el traslado de pacientes a través del paso de Rafá”, ha añadido, sin ofrecer más precisiones.

En esta línea, Ghazi Hamad, alto responsable de Hamás, ha criticado que “las condiciones israelíes están dificultando el paso de viajeros a través del paso de Rafá” y ha sostenido que “la ocupación no quiere que los que entran o salen de Gaza lo hagan fácilmente”, según el diario palestino “Filastin”.

“Israel no quiere avanzar a la segunda fase del acuerdo en Gaza”, ha manifestado Hamad, que ha remarcado que las autoridades gazatíes consideran como “prioridad” que el Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG) “asuma sus competencias”, antes de advertir de que los últimos ataques israelíes “socavan” su labor.

Reacción del presidente del CNAG

En este contexto, el presidente del CNAG, Alí Saath, ha valorado que la reapertura parcial del cruce representa “una ventana de esperanza” para la población de la Franja, al tiempo que ha recalcado que también marca “un camino para reconectar” el enclave con el exterior.

“Este paso no es solo un procedimiento administrativo, sino el inicio de un largo proceso que reconectará lo que fue cortado y abrirá una ventana de esperanza para nuestro pueblo en la Franja de Gaza”, ha afirmado. Ha subrayado además que el comité “trabaja de forma diligente” para “garantizar que el paso allana el camino para una estabilidad más amplia, la restauración de los servicios esenciales y la aplicación de los esfuerzos de ayuda, recuperación y reconstrucción”.

El CNAG ha recalcado en un comunicado que “este paso es considerado un mico importante en los esfuerzos destinados a regular el movimiento y aliviar la carga humanitaria sobre los residentes de Gaza, en línea con las responsabilidades del comité a la hora de gestionar y regular los asuntos sobre los puestos fronterizos”.

El organismo ha precisado que la reapertura condicionada se produce “tras completarse los acuerdos operativos y organizativos necesarios” para “garantizar un paso organizado y seguro” que también proteja “la dignidad de los ciudadanos que entran y salen” del territorio.

“Se espera que la apertura del paso dé una vía vital para los casos humanitarios, especialmente a aquellos que pacientes y heridos necesitan evacuación médica para recibir tratamiento en el extranjero”, ha añadido el comité en su nota.

Proceso de reapertura y contexto del acuerdo

El restablecimiento del tránsito se ha producido después de que el domingo se pusiera en marcha un programa piloto para verificar la operatividad del cruce, en el que participaron representantes de la Autoridad Palestina y observadores de la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea en el Paso de Rafá (EUBAM).

La oficina del Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), dependiente del Ministerio de Defensa de Israel, informó el domingo de la realización de un “programa piloto” de cara a la reapertura y adelantó que se preveía retomar este lunes el paso de civiles.

El de Rafá es el único cruce de la Franja que no conecta con territorio israelí y constituye un punto estratégico para la entrada de suministros destinados a la población palestina, inmersa en una profunda crisis humanitaria por la ofensiva israelí y las severas restricciones impuestas a la llegada de ayuda tras el ataque a gran escala contra Gaza.

La reapertura se produce dos días después de que Israel llevara a cabo su ronda de bombardeos más intensa desde el alto el fuego de octubre, en vigor desde el día 10 de ese mes, en la que murieron cerca de 30 personas. Israel justificó estos ataques como respuesta a una supuesta violación del alto el fuego por parte de Hamás durante la jornada del viernes.

La medida se enmarca en la implementación del acuerdo de octubre para activar la propuesta de Estados Unidos, que hasta ahora ha contemplado la entrega de todos los rehenes israelíes, tanto vivos como muertos, y una liberación limitada de presos palestinos. El siguiente paso previsto es que las autoridades gazatíes cedan el control del enclave a un grupo de tecnócratas palestinos.

Este grupo, denominado CNAG, coordinará sus actuaciones con la Junta de Paz presidida por el mandatario estadounidense, Donald Trump, de cara a una etapa en la que se contempla que Hamás deponga las armas y que el Ejército israelí se retire de Gaza, mientras una fuerza internacional se encargará de mantener la seguridad durante el proceso de reconstrucción.