Ampliación | Estados Unidos declara a Afganistán Estado patrocinador de detenciones injustas

Estados Unidos declara a Afganistán Estado patrocinador de detenciones injustas y exige la liberación de varios ciudadanos estadounidenses retenidos por los talibán.

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Un preso observa desde el interior de una prisión en Afganistán Europa Press/Contacto/Saifurahman Safi

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El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este lunes que Afganistán pasa a ser considerado “Estado patrocinador de detenciones injustas”, al responsabilizar al régimen talibán del uso de “tácticas terroristas” y exigir la liberación inmediata de ciudadanos estadounidenses encarcelados en el país centroasiático.

“Hoy designo a Afganistán como Estado patrocinador de detenciones injustas”, declaró el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, en un comunicado difundido por su departamento, en el que denunció que “los talibán continúan empleando tácticas terroristas, secuestrando personas para pedir rescate o buscando concesiones políticas”. “Estas repugnantes tácticas deben cesar”, añadió.

Rubio advirtió además de que “no es seguro para los estadounidenses viajar a Afganistán porque los talibán continúan deteniendo injustamente a nuestros compatriotas y a otros ciudadanos extranjeros”. En este sentido, reclamó que “los talibán deben liberar a Dennis Coyle, Mahmud Habibi y a todos los estadounidenses detenidos injustamente en Afganistán ahora y comprometerse a cesar la práctica de la diplomacia de rehenes para siempre”.

Desde Kabul, el portavoz del Ministerio de Exteriores afgano, Abdulqahar Balji, calificó de “lamentable” la decisión de Washington y defendió que “no hay extranjeros detenidos (en el país asiático) con el fin de lograr un acuerdo”.

“Determinadas personas han sido detenidas por cargos de violación de las leyes y, en muchos casos, han sido liberadas a su debido momento, una vez se completaron los procedimientos legales”, sostuvo, según un comunicado difundido en sus redes sociales, en el que rechazó que se utilicen las detenciones con fines políticos.

El portavoz agregó que “el Emirato Islámico de Afganistán ha dado durante el último año pasos positivos como gesto de buena voluntad en los casos de algunos ciudadanos estadounidenses detenidos”, sin ofrecer más detalles sobre esas medidas ni sobre su alcance.

Asimismo, explicó que “se han celebrado discusiones a varios niveles entre el Gobierno de Afganistán y Estados Unidos, con la facilitación de Qatar”, y destacó que en estos contactos “ambas partes se han comprometido a dar pasos positivos”, presentando el diálogo como la vía principal para resolver el contencioso.

Por este motivo, Balji subrayó que Kabul “quiere que este asunto sea resuelto y finalizado de forma apropiada a través de las discusiones en marcha y una interacción constructiva entre ambas partes”, mientras que, por el momento, las autoridades estadounidenses no han reaccionado públicamente a estas manifestaciones de los talibán.

Entre los casos citados por Washington figura el de Dennis Coyle, un ciudadano estadounidense de 65 años dedicado a la investigación académica en el ámbito de la lingüística, que llevaba casi dos décadas residiendo en Afganistán cuando fue arrestado por los servicios de Inteligencia talibán en enero de 2025.

De acuerdo con la página web creada por sus familiares para recabar apoyos, Coyle ha permanecido recluido prácticamente en aislamiento, sin libertad para utilizar el baño sin permiso y sin acceso adecuado a atención médica, lo que ha incrementado la preocupación por su estado.

El otro caso destacado es el de Mahmud Habibi, un empresario estadounidense de origen afgano detenido en agosto de 2022 junto a una treintena de empleados de su empresa, de los cuales la mayoría ya han sido puestos en libertad.

Desde su arresto, Habibi continúa encarcelado sin poder comunicarse con su esposa o su hija y sin contacto con representantes diplomáticos estadounidenses, según la Fundación Foley, una ONG de Estados Unidos centrada en la defensa de ciudadanos estadounidenses retenidos en el extranjero. Al igual que en el caso de Coyle, las autoridades talibán no han presentado cargos formales en su contra.