Las autoridades de varios países europeos, entre ellos Francia y Alemania, se han posicionado este lunes en defensa de la soberanía de Groenlandia frente a las presiones de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, subrayando la urgencia de impulsar el rearme europeo y elevar el presupuesto de Defensa para superar la "impotencia" que genera el actual escenario.
El portavoz del Ministerio de Exteriores francés, Pascal Confavreux, ha recalcado en una entrevista con la cadena TF1 que "Groenlandia pertenece a los groenlandeses y los daneses. Son ellos los que deciden lo que quieren hacer. No podemos tolerar una modificación de las fronteras mediante la fuerza".
Con estas declaraciones, Confavreux ha respondido a las manifestaciones de Trump sobre la isla, a la que aspira a someter a control estadounidense y que está vinculada a la Unión Europea. "Lo que dice Dinamarca es que Estados Unidos debe dejar de lado las amenazas, especialmente teniendo en cuenta que son dos aliados de la OTAN", ha enfatizado el portavoz galo.
Ha recordado además que "los estadounidenses y los daneses tienen un acuerdo en materia de seguridad lateral, por lo que los primeros tienen un acceso justo a Groenlandia", para remarcar a continuación que Francia "no aceptará la impotencia".
En este contexto, ha señalado que el país "se está preparando en términos de rearme militar". "El proyecto de ley del Gobierno busca aumentar el presupuesto militar pero también el refuerzo económico e industrial", ha precisado, antes de remarcar que "una diplomacia no puede ser fuerte si no cuenta con una maquinaria económica potente".
Alemania, Estonia, Austria, Letonia y Lituania muestran su respaldo
En sintonía con París, Alemania y Lituania han reiterado su "apoyo incondicional" a Dinamarca frente a las nuevas amenazas del presidente estadounidense. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, ha recordado que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y se encuentra bajo el paraguas de la OTAN. "Dado que Dinamarca pertenece a la OTAN, Groenlandia también deberá ser defendida en principio por la OTAN", ha sostenido.
Wadephul ha añadido que, si fuera necesario reforzar la protección de Groenlandia, debería ser "discutirlo juntos" en el marco de la alianza atlántica.
Por su parte, el ministro lituano Kestutis Budrys ha indicado que Vilna "apoya y se solidariza plenamente con Dinamarca". Ha recalcado que se trata de un socio clave y muy valorado y que "todas las cuestiones relativas a Groenlandia solo deben debatirse en el marco del derecho internacional y en el espíritu de los aliados", "de forma clara, inequívoca y sin segundas intenciones".
Desde Austria, la ministra de Exteriores, Beate Meinl-Reisinger, ha subrayado que "las amenazas y las fantasías de anexión no son aceptables". "Especialmente no hacia un pueblo que claramente afirma que no está en venta", ha defendido, reiterando su pleno respaldo a la isla ártica.
Ha advertido además de que la seguridad del continente "no es algo dado", por lo que Europa debe ser capaz de protegerse por sí misma. "Ya es hora de que Europa sea económicamente fuerte, políticamente capaz de actuar y, sobre todo, capaz de defenderse", ha remachado.
En un breve comunicado, el primer ministro estonio, Kristel Michal, ha recalcado que Groenlandia constituye una parte integral del Reino de Dinamarca y que las decisiones sobre ese territorio "son competencia exclusiva de Groenlandia y Dinamarca". "Estonia se solidariza plenamente con nuestro aliado nórdico-báltico", ha manifestado.
En la misma línea, la ministra de Exteriores letona, Baiba Braze, ha defendido que "el respeto a la integridad territorial y la soberanía es fundamental para la estabilidad global, y todas las diferencias deben resolverse mediante el diálogo", insistiendo en que es propio de aliados "comprometerse a preservar la paz y la seguridad".
Las ambiciones de Trump sobre Groenlandia
Trump sostiene que "necesitar" la isla ártica por motivos de "seguridad nacional" y argumenta que Dinamarca "no será capaz de hacerse cargo", pese a que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, le ha reclamado "dejar de lado estas amenazas".
Las pretensiones expansionistas de Trump respecto a Groenlandia se han mantenido constantes desde su regreso hace un año a la Casa Blanca. Amparándose en la seguridad nacional y en la presencia de buques chinos y rusos en la zona, el presidente de Estados Unidos ha venido exigiendo el control de la isla.