Ampliación | Fallece un casco azul indonesio de la FINUL herido en el ataque con proyectiles de marzo en el sur de Líbano

Un casco azul indonesio de la FINUL muere tras semanas herido por un ataque con proyectiles en el sur de Líbano, que la ONU advierte podría ser crimen de guerra.

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La Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL) ha informado este viernes del fallecimiento de un casco azul indonesio que permanecía gravemente herido desde el ataque con proyectiles registrado a finales de marzo contra una base de la misión en Adchit al Qusair, en el sur del país, incidente en el que ya perdió la vida otro miembro de las fuerzas de paz.

En una nota oficial, la misión ha detallado que el militar, identificado como Rico Pramudia, resultó “herido en estado crítico” tras “la explosión de un proyectil” en las instalaciones de la FINUL durante la noche del 29 de marzo. “La FINUL traslada sus profundas condolencias a la familia y amigos de Pramudia, así como al Ejército, el Gobierno y el pueblo de Indonesia por esta pérdida trágica e irreparable”, ha señalado el comunicado.

El texto añade un llamamiento a todas las partes implicadas en el conflicto para que respeten el marco legal internacional y extremen la protección del personal desplegado por la ONU. “Pedimos a todos los actores que cumplan con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional y garanticen la seguridad del personal y los bienes de Naciones Unidas en todo momento”, ha recalcado la misión, que recuerda además que “los ataques deliberados contra las fuerzas de paz constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, y pueden constituir crímenes de guerra”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha expresado que lamenta “profundamente” el fallecimiento de este integrante de la FINUL, el cuarto casco azul indonesio muerto en el marco de esta escalada, y ha hecho llegar sus “más sentidas condolencias” a sus allegados y a las autoridades del país asiático. Su portavoz, Stéphane Dujarric, ha añadido en un comunicado que el máximo responsable de Naciones Unidas “desea una pronta y completa recuperación a los miembros de las fuerzas de paz heridos”.

Guterres ha subrayado que, desde que Israel inició el 2 de marzo una amplia campaña de bombardeos contra posiciones atribuidas al partido-milicia chií libanés Hezbolá, “gravemente” heridos varios militares y han muerto seis cascos azules, en un contexto marcado por los ataques de represalia de la formación libanesa tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, exlíder supremo iraní, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

El dirigente portugués ha reiterado su petición a todas las partes para que “cumplan con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional y garanticen la seguridad del personal de Naciones Unidas”. Ha recordado igualmente que las agresiones contra los efectivos de la FINUL “constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitaria y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad” y ha advertido de que podrían ser considerados “crímenes de guerra”, reclamando que estos hechos se investiguen “con prontitud” y que los responsables respondan ante la justicia.