Ampliación | Gaza eleva a seis los menores muertos por “frío extremo” desde el inicio del invierno

Gaza eleva a seis los menores muertos por frío extremo en pleno bloqueo y crisis humanitaria agravada por la ofensiva israelí y la llegada de nuevas tormentas.

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Una mujer palestina en el campamento de refugiados de Al Bureij, en el centro de la Franja de Gaza, tras ser desplazada de su hogar por la ofensiva militar de Israel (archivo) Europa Press/Contacto/Moiz Salhi

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Las autoridades de la Franja de Gaza, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han actualizado este lunes a seis el número de menores fallecidos por las bajas temperaturas desde que comenzó el invierno, tras la muerte de dos niños —uno de ellos un bebé— en las últimas 24 horas.

El Ministerio de Sanidad gazatí señaló en un comunicado que “la muerte de un bebé de siete días y un niño de cuatro años a causa del frío extremo eleva a seis el total de niños muertos de frío desde el inicio del invierno”, después de que las autoridades gazatíes hubieran alertado previamente de las “consecuencias catastróficas” del impacto previsto de las próximas tormentas sobre el enclave, ya inmerso en una grave crisis humanitaria derivada de la ofensiva israelí posterior a los ataques del 7 de octubre de 2023.

De acuerdo con los datos difundidos por la cartera de Sanidad, hasta ahora se han registrado 71.419 muertos y 171.318 heridos desde el inicio de la ofensiva de Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023, entre ellos 442 fallecidos y 1.240 heridos desde el 10 de octubre de 2025, fecha de entrada en vigor del último alto el fuego. Desde ese momento, además, se han recuperado 697 cuerpos en las áreas de las que se retiraron las tropas israelíes.

La oficina de prensa de las autoridades gazatíes había informado horas antes, en otro comunicado, de que “el balance de muertos por el frío extremo en los campamentos de desplazados ha aumentado a 21 desde el inicio del genocidio”, con 18 menores entre las víctimas —cifra que no incluía aún los dos últimos decesos—, al tiempo que advertía de la situación “en medio del genocidio y el cerco asfixiante” impuesto por Israel.

En esa nota, las autoridades remarcaron que los ataques israelíes “causaron una destrucción generalizada de viviendas e infraestructuras, así como el desplazamiento forzoso de más de 1,5 millones de palestinos a campamentos que carecen de medios para cubrir las necesidades más básicas para la vida humana”. También subrayaron que el número de fallecidos constituye “un indicador peligroso de la escala del desastre humanitario que amenaza la vida de los grupos más vulnerables”.

Las autoridades gazatíes atribuyeron el agravamiento de la emergencia al “bloqueo” impuesto por Israel a la entrada de ayuda humanitaria y alertaron del efecto de las próximas tormentas, que traerán nuevas caídas de las temperaturas y “amenaza[n] con elevar el número de víctimas, especialmente entre los niños, los enfermos y los ancianos”.

“Hacemos a la ocupación israelí directamente responsable de estos crímenes y sus mortíferas consecuencias, ya que son una extensión de su política para matar lentamente, propagar el hambre y causar desplazamiento”, añadieron, antes de reclamar a la comunidad internacional “acciones urgentes” para “dar refugios seguros, permitir la entrada sin restricciones de calefactores y suministros y salvar vidas antes de que sea demasiado tarde”.