Ampliación | Hallan restos humanos tras un corrimiento de tierra en un camping de Nueva Zelanda

La Policía halla restos humanos en el camping de Mount Maunganui tras un corrimiento de tierra que deja al menos seis desaparecidos en la Isla Norte.

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Inundación en Nueva Zelanda (archivo) Europa Press/Contacto

Inundación en Nueva Zelanda (archivo) Europa Press/Contacto

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La Policía de Nueva Zelanda ha localizado este viernes restos humanos después del corrimiento de tierra registrado el día anterior en el conocido campamento de Mount Maunganui, en la costa este de la Isla Norte, donde al menos seis personas continúan en paradero desconocido mientras prosiguen las tareas para recuperar más víctimas.

“Nos encontramos en una situación en la que, durante la noche, hemos encontrado restos humanos”, ha informado este sábado el comandante del distrito policial Tim Anderson en una rueda de prensa recogida por la televisión pública del país.

Tras calificar de “desgarradora noticia” lo sucedido, Anderson ha explicado que los equipos desplazados a la zona han pasado de una “operación de rescate a una fase de recuperación”, y ha añadido que los cuerpos fueron hallados en un área —no revelada— donde los grupos de búsqueda sospechaban que podían encontrarse.

Desde la mañana del jueves, los servicios de búsqueda y rescate rastrean el complejo vacacional después de que un alud arrasara tiendas de campaña, autocaravanas y parte de las infraestructuras del camping.

“Todas las personas involucradas en esta operación se han centrado exclusivamente en salvar la vida de las personas que se encuentran bajo el desprendimiento. Los equipos de búsqueda han estado trabajando capa por capa, pero trágicamente ahora es evidente que no podremos rescatarlos con vida”, ha lamentado el comandante de distrito.

La Policía prevé que el proceso de identificación de las víctimas, que se realizará junto a la oficina forense, se prolongue varios días, aunque ya se ha difundido la lista contrastada con los nombres de las seis personas desaparecidas.

Entre los desaparecidos figuran dos adolescentes de 15 años, Sharon Maccanico y Max Furse-Kee, ambas de Auckland; dos personas de 71 años, Jacqualine Suzanne Wheeler y Susan Doreen Knowles, vecinas de Rotorua y Ngongotaha; además de Lisa Anne Maclennan, de 50 años y procedente de Morrinsville, y el joven sueco de 20 años Mans Loke Bernhardsson.

El primer ministro neozelandés, Christopher Luxon, ha confirmado “la devastadora noticia” que se temía mientras “esperaban un milagro”: “La policía ha confirmado las muertes en el campamento y la realidad de que nadie habría podido sobrevivir”, ha señalado en un mensaje en redes sociales en el que ha expresado sus condolencias a familiares y amigos de las víctimas.

En esa misma publicación, ha trasladado su reconocimiento a todos los equipos de seguridad y emergencias que siguen trabajando en el lugar, así como a los “héroes locales que se han arriesgado para ayudar a otros en los momentos iniciales tras deslizamiento”.

“Nuestro enfoque ahora está en la recuperación y en apoyar a quienes están de duelo por la pérdida de su ser querido”, ha agregado.

El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, ha mostrado igualmente su apoyo con “el pueblo de Australia, las familias y los seres queridos afectados por el trágico deslizamiento de tierra en el Monte Maunganui” y ha ofrecido la colaboración de su Gobierno a las autoridades neozelandesas.

“Nueva Zelanda y Australia son amigos muy cercanos y estamos dispuestos a apoyarlos en todo lo que podamos”, ha afirmado Albanese también a través de redes sociales.

El desastre se produce pocos días después de que una tormenta tropical golpeara la parte norte de la Isla Norte, desbordando ríos y generando inundaciones que dejaron incomunicadas varias zonas de la región.

En este contexto, según TVNZ, dos personas murieron este jueves cuando un corrimiento de tierra sepultó su vivienda en Papamoa, cerca de Tauranga. Además, otro hombre permanece desaparecido tras ser arrastrado por la crecida de un río en las proximidades de Warkworth, al norte de Auckland, donde la Policía mantiene activo su dispositivo de búsqueda.