El Ejército iraní ha informado de una nueva oleada de bombardeos contra instalaciones militares de Estados Unidos en la zona del golfo Pérsico y en el Kurdistán iraquí, además de contra varios objetivos situados en territorio israelí, lo que ha provocado una fuerte alarma en la región. Al mismo tiempo, Omán se ha visto arrastrado al centro de las hostilidades desde este domingo tras registrarse ataques contra uno de sus puertos y contra un petrolero a unos diez kilómetros de su litoral.
“Los cazas de precisión de la Fuerza Aérea del Ejército de la República Islámica de Irán han bombardado con éxito bases estadounidenses en los países del Golfo Pérsico y la región del Kurdistán iraquí durante varias etapas de operaciones”, ha hecho saber el Ejército iraní en un comunicado recogido este domingo por la agencia semioficial Tasnim.
El comandante en jefe del Ejército, el general Amir Hatami, ha ratificado después en la radiotelevisión pública que los pilotos iraníes “han atacado las bases del régimen criminal en la región y los ataques continuarán hasta que se dé una respuesta decisiva al enemigo”.
“Los drones de combate del Ejército están atacando todos sus objetivos en los territorios ocupados y la defensa aérea está trabajando para proteger los cielos del país”, ha añadido el alto mando militar.
Por el momento, el Mando de Operaciones Conjuntas (COC) de Irak ha indicado que tres personas han resultado heridas tras el impacto de dos cohetes en la gobernación de Basora, además del derribo de dos drones que se dirigían contra una base militar en la Base Aérea de Imam Ali, en la gobernación de Dhi Qar, según dos notas difundidas por la agencia oficial iraquí INA.
En Israel, el Mando del Ejército para el Frente Interior, responsable de la seguridad dentro del país, ha decretado esta mañana la alerta general tras detectar “varios misiles disparados desde Irán”, que tendrían como posibles primeros blancos el centro de Israel y el valle del Jordán.
Escalada de ataques en la región
En las últimas horas, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos ha comunicado que dos personas han resultado heridas en Dubái por la caída de restos de un dron interceptado en el espacio aéreo del emirato.
Asimismo, por primera vez desde el inicio del conflicto, Omán, que actúa como mediador en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, ha confirmado que el puerto comercial de Duqm ha sido golpeado por al menos dos aeronaves no tripuladas, incidente en el que un trabajador expatriado ha resultado herido.
Poco después, el Centro de Seguridad Marítima de Omán ha informado de que el petrolero “Skylight”, con bandera de la República de Palaos, fue atacado a cinco millas náuticas al norte del puerto de Jasab, en la gobernación de Musandam. Los veinte tripulantes del buque, quince de nacionalidad india y cinco iraníes, fueron evacuados de la embarcación.
Los primeros datos señalan igualmente que cuatro miembros de la tripulación del petrolero sufrieron distintas heridas y fueron trasladados para recibir atención médica.
“El centro confirma que las operaciones de rescate se llevaron a cabo en coordinación entre la Marina Real de Omán y las agencias militares y de seguridad, lo que refleja la preparación nacional para hacer frente a incidentes marítimos”, según el comunicado publicado por el Ministerio de Defensa omaní.
Ante este escenario, la Embajada de Estados Unidos en Omán ha ordenado a su personal y a los ciudadanos estadounidenses que permanezcan resguardados en sus domicilios “debido a la actividad en curso” fuera de la capital, Mascate, y hasta nuevo aviso.
La capital de Bahréin, Manama, y la de Qatar, Doha, también han registrado fuertes explosiones atribuidas a cohetes iraníes, sin que por ahora se hayan reportado víctimas.