Las autoridades iraníes han comunicado este lunes que han iniciado acciones legales ante diversas instancias internacionales contra Estados Unidos, Israel y varios “grupos terroristas”, a los que atribuyen responsabilidad en los disturbios y en las muertes registradas en las últimas semanas de protestas por la crisis económica y el deterioro de las condiciones de vida en el país.
El máximo responsable del Poder Judicial de Irán, Gholamhosein Mohseni-Ejei, ha señalado que Estados Unidos e Israel son los “principales agentes” de lo ocurrido y ha insistido en que desempeñaron un papel “directo” en los incidentes. Asimismo, ha advertido de que “no habrá indulgencia” con quienes sean considerados responsables de la muerte de civiles y de miembros de las fuerzas de seguridad.
Según ha recogido la cadena iraní Press TV, Mohseni-Ejei ha defendido que “los implicados de cualquier forma en los disturbios, ya sea como planificadores, instigadores, provocadores o perpetradores, deben, además de hacer frente al castigo legal, adoptar medidas para compensar los daños infligidos a propiedad pública y privada”.
En esta línea, ha acusado a “el criminal Estados Unidos” y “el régimen sionista” de haber proporcionado apoyo financiero y militar a “terroristas” y “responsables de disturbios”, en lo que describe como “otra fase” de la guerra iniciada en junio con la ofensiva lanzada por Israel contra el país, a la que posteriormente se habría sumado Estados Unidos.
Durante la jornada, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, ha cargado contra la política de Washington en materia de derechos fundamentales y ha manifestado que “la postura de Estados Unidos sobre el asunto de los Derechos Humanos es completamente engañoso”. Al mismo tiempo, ha denunciado que el Gobierno estadounidense “no oculta su agresión contra otros países por el petróleo y el saqueo de sus recursos”.
“Lo dicen abiertamente”, ha enfatizado Baqaei, que ha subrayado que Irán “confía en sus capacidades” para responder a cualquier ataque externo. “Seremos más capaces que nunca y daremos una respuesta exhaustiva a cualquier agresión”, ha añadido, en alusión a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible ofensiva militar.
No obstante, el portavoz ha insistido en que “la posición de Irán es clara” en este ámbito. “Nunca hemos dado la bienvenida a una guerra. Nunca nos hemos alejado de la diplomacia y las negociaciones, algo que hemos demostrado con nuestras acciones”, ha concluido, según ha informado la cadena pública iraní IRIB.
En paralelo, una organización no gubernamental con sede en Estados Unidos ha actualizado al alza el balance de víctimas mortales por la represión de las protestas, situándolo por encima de las 5.800, frente a la primera estimación oficial difundida esta semana, que hablaba de más de 3.000 fallecidos en el contexto de las movilizaciones.
Human Rights Activists in Iran ha señalado en un comunicado que, de acuerdo con sus registros, 5.848 personas han perdido la vida durante las protestas y ha precisado que otros 17.091 casos continúan bajo investigación. La ONG detalla que entre las víctimas mortales figuran 5.520 manifestantes —incluidos 77 menores de edad—, 209 integrantes de las fuerzas de seguridad y 42 civiles que “no participaban” en las protestas.
La organización ha informado además de que 7.804 personas han resultado heridas “de gravedad” y que 41.283 han sido detenidas, en un contexto marcado por la difusión de 240 “confesiones forzadas” de arrestados por las fuerzas de seguridad y por un bloqueo de Internet que se prolonga desde hace más de dos semanas.