Las autoridades de Irán han comunicado en la madrugada de este miércoles que, durante las próximas dos semanas, se autorizará el tránsito “seguro” por el estratégico estrecho de Ormuz, aunque únicamente “mediante la coordinación” con las Fuerzas Armadas del país, anuncio que llega instantes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prolongara por el mismo periodo su ultimátum contra la República Islámica.
“Durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas”, ha anunciado el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, en un comunicado difundido a través de sus redes sociales, en nombre del Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país.
En una postura que refleja el tono empleado por el mandatario estadounidense, Teherán ha planteado que “si cesan los ataques contra Irán” sus “poderosas Fuerzas Armadas pondrán fin a sus operaciones defensivas” en la zona, presentando esta decisión como una “respuesta a la fraternal petición del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif”, que había solicitado a Trump la ampliación de su ultimátum por dos semanas y a Irán la reapertura del estrecho de Ormuz durante ese mismo lapso.
Al mismo tiempo, las autoridades iraníes han explicado que el anuncio tiene en cuenta “la solicitud de Estados Unidos de entablar negociaciones basadas en su propuesta de 15 puntos”, así como el mensaje del inquilino de la Casa Blanca sobre “la aceptación del marco general de la propuesta de 10 puntos de Irán como base para las negociaciones”, algo que Trump ha hecho público esta madrugada en el comunicado en el que confirmaba la nueva prórroga.
Instantes después de difundirse este primer texto, la agencia de noticias Fars ha publicado otro comunicado, esta vez emitido directamente por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, en el que se concreta que “la finalización de las negociaciones” se celebrará en Islamabad, capital de Pakistán.
“A la luz de la ventaja de Irán en el campo de batalla y la incapacidad del enemigo de llevar a cabo sus amenazas, pese a sus afirmaciones, y la aceptación oficial de todas las demandas legítimas del pueblo iraní, se ha decidido que la finalización de las negociaciones tendría lugar en Islamabad”, expone el documento, que añade que “en un plazo máximo de 15 días, la victoria de Irán quedará también consolidada en las negociaciones políticas”.
En paralelo, durante la madrugada del martes, Pakistán ha instado tanto a Washington como a Teherán a “continuar las negociaciones y alcanzar un acuerdo definitivo” en su capital el próximo viernes 10 de abril, expresando su confianza en que estas “Conversaciones de Islamabad” permitan lograr “una paz duradera”.
El plan de diez puntos remitido por Irán
En su declaración, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional ha aludido al plan de diez puntos enviado por Irán a Estados Unidos a través de Pakistán, en el que se incluyen cuestiones “fundamentales” como el tránsito “controlado” por el estrecho de Ormuz o la “necesidad” de “poner fin a la guerra contra todos los componentes del eje de la resistencia”, integrado por Irán, el partido-milicia chií libanés Hezbolá, milicias chiíes iraquíes, varias facciones armadas palestinas y los rebeldes hutíes de Yemen.
Este decálogo también insiste en la retirada de las tropas de combate estadounidenses “de todas las bases y lugares de despliegue de la región”, en la creación de un “protocolo de paso seguro” en el estrecho de Ormuz que “garantice el dominio iraní de conformidad con el protocolo acordado”, en la compensación “íntegra” a Irán según las evaluaciones realizadas y en el levantamiento de “todas las sanciones primarias y secundarias”.
La parte iraní reclama que estos puntos se ratifiquen mediante una “resolución vinculante del Consejo de Seguridad”, con el objetivo de convertirlos en una “obligación internacional”, después de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, menos de 24 horas después de la última ronda de contactos sobre el programa nuclear iraní, ofensiva en la que han muerto más de 2.000 personas, de acuerdo con las últimas cifras confirmadas por las autoridades iraníes. Dichas conversaciones retomaban las celebradas en junio de 2025, igualmente interrumpidas por ataques de Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
Según Teherán, las negociaciones en Islamabad con la delegación estadounidense se desarrollarán “durante un periodo de dos semanas” sobre la base de este plan de diez puntos. No obstante, el Consejo Supremo ha advertido de que “en el momento en que el enemigo cometa el más mínimo error” las autoridades iraníes responderán “con toda la fuerza”.