El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha manifestado este domingo que “aún es bastante viable” cerrar un acuerdo nuclear con Estados Unidos y ha insistido en que se trataría de una solución “win-win”, en la que todas las partes salgan beneficiadas, al considerar que la única salida al conflicto es de carácter diplomático.
“Creo que aún hay una buena oportunidad para conseguir una solución diplomática, basada en un juego win-win, y una solución que está a nuestro alcance”, ha señalado Araqchi en una entrevista concedida a la cadena estadounidense CBS.
El jefe de la diplomacia iraní ha aludido igualmente al refuerzo militar de Washington en el golfo Pérsico. “No hay necesidad de reforzar la presencia militar”, ha afirmado, advirtiendo de que este despliegue “no ayuda y no supone una presión”.
“Si quieren buscar una solución al programa nuclear pacífico de Irán, la única forma es la diplomacia. Y lo hemos demostrado ya en el pasado”, ha remachado Araqchi, defendiendo que Teherán sigue apostando por la vía negociadora.
El responsable iraní ha explicado que continúan perfilando una propuesta escrita que será entregada la próxima semana a la delegación estadounidense. “Estamos intentando hacer algo que tenga en cuenta elementos que satisfagan las preocupaciones e intereses de las dos partes”, ha explicado, apuntando a un documento que trate de equilibrar las demandas de Washington y Teherán.
“Creo que cuando nos reunamos otra vez, probablemente este jueves en Ginebra, podremos trabajar en esos elementos y preparar un buen texto”, ha pronosticado, al tiempo que ha recalcado que “solo” se está discutiendo sobre el programa nuclear, dejando fuera cualquier negociación sobre el programa de misiles iraní.
Más adelante, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, que actúa como mediador en el diálogo, ha confirmado la cita prevista para el jueves en Ginebra.
Araqchi ha puesto en valor que el programa nuclear iraní es “muy preciado” porque se ha desarrollado íntegramente en el país y porque “hemos pagado un precio muy alto” en forma de sanciones y conflictos.
En este contexto, el ministro considera factible alcanzar un entendimiento mejor que el acuerdo de 2015 —del que Estados Unidos se retiró de manera unilateral tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca—. “Hay elementos que pueden ser mucho mejores que los del acuerdo anterior” porque “tenemos la experiencia de ese acuerdo”, ha argumentado.
“Usted sabe que fue Estados Unidos el que se retiró sin ninguna justificación. Nosotros somos miembros del Tratado de No Proliferación y queremos ejercer nuestro derecho” a la energía nuclear y al enriquecimiento de uranio, ha subrayado.
Capacidad de misiles y tensión con Israel
Araqchi ha abordado también la posible reanudación de las hostilidades con Israel y la breve guerra de doce días de junio del año pasado. “Es cierto que tuvimos un problema con nuestra defensa aérea, pero los israelíes también tuvieron un problema con su defensa aérea y nuestros misiles pudieron impactar en objetivos dentro de Isarel”, ha indicado.
“Ellos empezaron la guerra, pero después de doce días pidieron un alto el fuego incondicional. ¿Por qué? Porque no podían defenderse de nuestros misiles”, ha sostenido el ministro, que ha descrito un escenario militar favorable a Irán en el terreno de los proyectiles.
De hecho, ha asegurado Araqchi, “ahora estamos en una situación aún mejor que en la última guerra”. “Estamos en una posición potente para defendernos. Sabemos cómo defendernos. Lo hicimos en la guerra de los doce días y estamos totalmente preparados para repetirlo si fuera necesario”, ha advertido, subrayando la preparación de las fuerzas iraníes.
Aunque ha reconocido que “Israel tiene superioridad aérea sobre Irán, pero (...) nuestros misiles también tienen superioridad sobre el espacio de Israel y pueden alcanzar sus objetivos con mucha precisión”, ha recalcado, reivindicando la capacidad de disuasión de Teherán.
Señales positivas en las negociaciones con Estados Unidos
En la misma línea, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha señalado que el país está listo “para cualquier escenario”. “Seguimos observando estrechamente las acciones de Estados Unidos y hemos realizado todos los preparativos necesarios para cualquier escenario potencial”, ha resaltado, antes de destacar este domingo que hay “señales alentadoras” en las conversaciones en marcha con Washington sobre el programa nuclear.
“Irán quiere la paz y la estabilidad en la región. Las recientes negociaciones han propiciado un intercambio de propuestas prácticas y han deparado señales alentadoras”, ha publicado Pezeshkian en redes sociales, insistiendo en el mensaje de que Teherán busca una salida pacífica.
El mandatario también se ha referido a las informaciones sobre el incremento de la capacidad militar estadounidense en la zona del golfo Pérsico y, en cualquier caso, ha reiterado que existen “señales alentadoras” en el diálogo. “Irán quiere la paz y la estabilidad en la región. Las recientes negociaciones han propiciado un intercambio de propuestas prácticas y han deparado señales alentadoras”, ha reiterado en sus mensajes en redes.
El pasado jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fijó a Irán un plazo de 15 días para alcanzar un acuerdo y advirtió de que podrían ocurrir “cosas malas” si no se logra. Las delegaciones de ambos países ya se han reunido con la mediación de Omán en Mascate el 6 de febrero y en Ginebra el pasado 17 de febrero.
Mientras tanto, se multiplican las informaciones sobre un notable aumento de las fuerzas militares estadounidenses en Oriente Próximo, con el despliegue de decenas de aviones de combate, aparatos de reabastecimiento en vuelo y buques de guerra en la región.