El Ejército israelí ha comunicado este domingo la "eliminación" en el sur de Líbano de un "terrorista" al que vincula con el partido-milicia chií Hezbolá, sosteniendo que representaba una "amenaza inmediata" y "directa" contra "los asentamientos del norte".
"Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han neutralizado a un terrorista armado que cruzó la línea de defensa delantera para evitar una amenaza directa contra los asentamientos del norte", ha señalado el Ejército en un mensaje en sus redes sociales sobre esta operación en el sur de Líbano, donde afirma actuar "para desmantelar la infraestructura terrorista de Hezbolá".
Según el relato castrense, las fuerzas de la Brigada 769, bajo el mando de la División 91, están desplegadas en el sur de Líbano, "al sur de la línea de defensa del frente" con el objetivo de "evitar una amenaza directa contra los asentamientos del norte". En ese contexto, las FDI aseguran haber detectado a un "terrorista armado" que "ha violado" el alto el fuego en vigor desde las 0.00 horas del viernes, 17 de abril, tras mes y medio de hostilidades a gran escala iniciadas el 2 de marzo.
El Ejército ha detallado que el hombre "eliminado" cruzó la "línea de defensa del frente" y "se acercó a las fuerzas de una manera que constituía una amenaza inmediata", por lo que "poco después de la identificación" y "en una rápida respuesta" los soldados "neutralizaron al terrorista y eliminaron la amenaza".
En su nota, las fuerzas israelíes insisten en que "seguirá actuando para limpiar el espacio bajo su control con el fin de eliminar cualquier amenaza para los ciudadanos del Estado de Israel y sus fuerzas".
Más tarde, el Ejército ha informado de otro ataque contra "una lanzadera cargada y preparada para disparar" en la zona de Kalauia, también en el sur de Líbano, alegando que la acción buscaba "evitar una amenaza directa a las localidades del norte (de Israel)".
"La lanzadera cargada suponía una amenaza inmediata a las fuerzas de las FDI y a los ciudadanos de Israel, y fue atacada para eliminar esa amenaza", ha añadido, justificando así el bombardeo en territorio libanés pese al alto el fuego en vigor.
En este escenario, el portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichai Adrai, ha reiterado su llamamiento a la población libanesa para que no regrese a sus viviendas en el sur de Líbano y ha subrayado que, pese al alto el fuego, las tropas continúan presentes en las áreas ocupadas en el marco de su nueva invasión del país.
Adrai ha detallado en un mensaje en redes sociales las localidades a las que sigue prohibido el retorno y ha pedido a los ciudadanos libaneses que "no se acerquen a la zona del río Litani, Uadi al Salhani y Saluki, en medio de la campaña de demoliciones en el sur de Líbano acometida por el Ejército de Israel.
Las últimas hostilidades a gran escala comenzaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático. A raíz de ello, las fuerzas israelíes pusieron en marcha una nueva ofensiva de gran intensidad y una invasión terrestre de Líbano, que ha dejado cerca de 2.200 muertos desde entonces.
Antes de esta escalada, las partes habían acordado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de enfrentamientos vinculados a los ataques del 7 de octubre de 2023. No obstante, desde esa fecha Israel mantuvo bombardeos frecuentes sobre territorio libanés alegando operaciones contra Hezbolá, mientras Beirut y el grupo denunciaban públicamente estas acciones.