Ampliación | Israel extiende la orden de evacuación en el sur de Líbano más allá del río Litani

Israel amplía la evacuación en el sur de Líbano, incluye zonas al norte del Litani y ordena desalojos en barrios de Beirut ante ataques de Hezbolá.

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Imagen de archivo de un puesto militar israelí al otro lado de la frontera con Líbano. Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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Las Fuerzas Armadas de Israel han ampliado este jueves la orden de evacuación dirigida a la población del sur de Líbano, que ahora abarca también un área situada al norte del río Litani. De este modo, la recomendación de abandonar sus casas se hace extensiva a los habitantes de las zonas situadas al sur del río Zahrani, todavía más al norte del país.

El portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichai Adrai, ha explicado en un mensaje difundido en redes sociales que “la actividad de la organización terrorista Hezbolá está obligando a las fueras de Israel a actuar con fuerza contra ella, especialmente en estas zonas. Las Fuerzas Armadas de Israel no tienen intención de hacerles daño”.

Adrai ha insistido en que la decisión se adopta por “cuestiones de seguridad” y ha llamado a “todos los residentes situados al sur del río Zahrani a evacuar de inmediato sus hogares”. “Deben trasladarse inmediatamente”, ha subrayado, antes de remarcar que “cualquier movimiento hacia el sur podría poner en peligro su vida”.

Evacuaciones en barrios de Beirut

Paralelamente, el portavoz militar ha reclamado a los vecinos del barrio de Bashura, en Beirut, que abandonen sus domicilios. En una publicación acompañada por una imagen en la que se aprecia un edificio señalado con un recuadro rojo, Adrai ha afirmado que el bloque está “cerca de una instalación perteneciente al grupo terrorista Hezbolá, que opera contra el Ejército”.

“Por su seguridad y la de los miembros de su familia, deberá evacuar inmediatamente el edificio especificado y los adyacentes y alejarse de ellos a una distancia no menor de 300 metros”, ha señalado el portavoz castrense en su mensaje.

Más tarde, ha emitido otra advertencia similar para el barrio de Zuqaq al Blat, en el centro de la capital libanesa, donde ha lanzado una “advertencia urgente”. “A todos los presentes en el edificio marcado de rojo en el mapa adjunto y en los edificios adyacentes: se encuentran cerca de una instalación perteneciente al grupo terrorista Hezbolá”, ha reiterado.

Hezbolá reivindica nuevos ataques con proyectiles

El partido-milicia chií Hezbolá ha reivindicado un ataque contra sistemas de defensa antiaérea en Cesarea, localidad situada entre Tel Aviv y Haifa, en el norte de Israel, donde el primer ministro, Benjamin Netanyahu, dispone de una residencia.

La formación armada ha indicado asimismo que se han lanzado proyectiles contra otras poblaciones, entre ellas Malot-Tarshiha, Shlomi y Zarit, lo que ha provocado la activación de las sirenas antiaéreas en varios puntos de Safed y de la región de Galilea. Por el momento, las autoridades israelíes no han informado de víctimas ni de daños materiales significativos.

Amenazas de Israel y situación del alto el fuego

En esta misma jornada, el Gobierno israelí ha amenazado con “tomar” Líbano para hacer frente a la “amenaza” que, a su juicio, representa el partido-milicia chií Hezbolá. Estas declaraciones se producen en el contexto de la campaña de bombardeos e incursiones terrestres en respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte del grupo, que actúa en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

En los últimos meses, Israel ha llevado a cabo decenas de bombardeos en territorio libanés pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que sus operaciones se dirigen contra posiciones y actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulneran el pacto. No obstante, tanto las autoridades de Líbano como el propio grupo chií han rechazado esta interpretación, y Naciones Unidas también ha condenado estos ataques.

El acuerdo de alto el fuego establecía que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus fuerzas del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí mantiene cinco puestos en territorio de su vecino del norte, una presencia que ha sido duramente criticada por Beirut y por la milicia chií, que reclaman el desmantelamiento completo de ese despliegue.