Ampliación | Israel inicia incursiones terrestres limitadas contra enclaves clave de Hezbolá en el sur de Líbano

Israel lanza incursiones terrestres limitadas contra bastiones de Hezbolá en el sur de Líbano en plena escalada regional con Irán.

3 minutos

Destrucción en un centro de salud en Burj Qalauay, en el sur de Líbano, tras un ataque de Israel que mató a doce trabajadores médicos (archivo) Europa Press/Contacto/Sally Hayden

Publicado

3 minutos

El Ejército israelí ha puesto en marcha este lunes nuevas “operaciones terrestres limitadas” dirigidas contra “bastiones clave” del partido-milicia chií libanés Hezbolá en el sur de Líbano. Estas acciones se enmarcan en la campaña de bombardeos y ofensivas por tierra llevada a cabo en las últimas semanas contra territorio libanés, vinculada al conflicto en Oriente Próximo tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

“Las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han comenzado operaciones terrestres limitadas y selectivas contra bastiones clave de Hezbolá en el sur del Líbano, con el objetivo de mejorar la zona de defensa avanzada”, ha señalado el Ejército israelí a través de un mensaje publicado en sus redes sociales.

“Esta actividad forma parte de unos esfuerzos defensivos más amplios para establecer y reforzar una postura defensiva avanzada, que incluye el desmantelamiento de la infraestructura terrorista y la eliminación de los terroristas que operan en la zona, con el fin de crear una capa adicional de seguridad para los residentes del norte de Israel”, ha sostenido.

El comunicado castrense ha añadido que, antes del inicio de estas incursiones, se llevaron a cabo ataques de artillería y bombardeos contra “numerosos objetivos terroristas” con el fin de “eliminar amenazas”. “Las FDI seguirán operando de forma vigorosa contra la organización terrorista Hezbolá, que ha decidido unirse a la campaña y operar bajo auspicias del régimen terrorista iraní, y no permitirán daños a los ciudadanos del Estado de Israel”, ha zanjado.

Tras el anuncio militar, el ministro de Defensa, Israel Katz, ha recalcado que esta “maniobra terrestre” pretende “eliminar amenazas” y “proteger a los residentes de Galilea y el norte (de Israel)”. Ha añadido además que “cientos de miles” de personas que han abandonado sus hogares en Líbano “no volverán a sus hogares hasta que no se garantice la seguridad de los residentes en el norte”.

Katz ha acusado al dirigente de Hezbolá, Naim Qasem, de que “se esconde bajo tierra y convierte a millones de miembros de su comunidad en refugiados en su propio país”. “Es un digno sucesor de su predecesor, y del predecesor de su predecesor, y de cualquier que venga después de él”, ha amenazado, según un comunicado difundido por su oficina.

En la misma línea, ha indicado que tanto él como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, “han ordenado a las FDI que actúen y destruyan la infraestructura terrorista en las localidades cerca de la frontera con Líbano para eliminar amenazas y evitar un regreso de Hezbolá, igual que se hizo con Hamás en Gaza”.

“Hezbolá pagará un alto precio por su agresión y su actividad dentro del eje iraní para destruir Israel. Los que quieren destruir han sido destruidos y serán destruidos”, ha dicho, antes de reseñar que “si Qasem echa tanto de menos a (su predecesor al frente del grupo, Hasán) Nasralá y (el asesinado líder supremo de Irán, el ayatolá Alí) Jamenei, pronto podrá reunirse con ellos en las profundidades del infierno”.

Las autoridades libanesas han elevado a 850 las víctimas mortales a causa de la actual oleada de bombardeos israelíes. Israel ha desplegado además tropas en varias áreas del sur del país vecino en represalia por el lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá, en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva contra el país asiático.

En los últimos meses, Israel ya había llevado a cabo decenas de ataques aéreos sobre Líbano pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que se dirige contra actividades de Hezbolá y defendiendo que, por este motivo, no vulnera el pacto. No obstante, tanto las autoridades libanesas como el grupo chií han rechazado estas operaciones, que también han sido condenadas por Naciones Unidas.

El acuerdo de alto el fuego recogía la retirada de efectivos tanto de Israel como de Hezbolá del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha conservado cinco posiciones en territorio libanés, una presencia que Beirut y la propia milicia chií critican abiertamente y cuya retirada reclaman de forma reiterada.