Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han informado del despliegue de una nueva serie de ataques contra Teherán, capital iraní, y la ciudad de Isfahán, situada en el interior del país, dentro de la operación iniciada el sábado en coordinación con Estados Unidos.
En esta novena oleada de “ataques a gran escala” sobre territorio iraní, el Ejército israelí ha señalado que sus unidades han tenido como blanco directo “la infraestructura del régimen terrorista iraní en Teherán y en Isfahán”, según detalla un comunicado difundido por las fuerzas de seguridad.
El texto precisa que “se han atacado zonas industriales de Teherán utilizadas por el régimen iraní para producir armas, especialmente misiles balísticos, lo que constituye una amenaza existencial para Israel”. Además, indica que “durante estos ataques, realizados de forma paralela en las dos ciudades, se han alcanzado también lanzaderas de misiles y zonas de almacenamiento de proyectiles”.
En la misma nota, el Ejército ha recalcado que “seguirán operando contra estas zonas” y que “los ataques contra las instalaciones de producción de armamento del régimen continuarán”, dejando claro que la campaña no se da por concluida.
Horas antes, las FDI ya habían confirmado otra tanda de bombardeos contra más de 60 objetivos iraníes en el oeste del país, ejecutados por su Fuerza Aérea. Según el Ejército, “con estos ataques buscamos degradar las capacidades balísticas del régimen y fomentar la superioridad aérea israelí en la zona”.
El comunicado añade que “como parte de estos ataques, Israel ha golpeado esta mañana decenas de sistemas de lanzamiento de misiles y otros sistemas de defensa utilizados por Irán. Así, buscamos minimizar todo lo posible el fuego abierto contra el Estado de Israel”, ha remarcado el Ejército, que prevé “seguir operando para hacer frente a cualquier amenaza y proteger a los ciudadanos”.
Paralelamente, el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) ha responsabilizado a Teherán de utilizar de forma indiscriminada sus capacidades de lanzamiento. En una nota oficial, ha acusado a Irán de “hacer uso de sus sistemas móviles de lanzamiento de misiles de forma indiscriminada contra objetivos en toda la región” y ha asegurado que las fuerzas estadounidenses “van detrás de estos sistemas para acabar con esta amenaza”. “Sin pedir perdón y sin dudar, estamos acabando con ellos”, ha subrayado.
Según los últimos datos de la Media Luna Roja, la ofensiva combinada de Estados Unidos e Israel ha provocado hasta ahora cerca de 800 muertos en Irán. Entre las víctimas mortales se encuentran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos mandos del Ejército iraní. En respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones contra territorio israelí y contra bases estadounidenses situadas en varios países de Oriente Próximo.