Ampliación | Israel lanza ataques contra una planta de agua pesada y una fábrica de óxido de uranio en Irán

Israel confirma ataques contra instalaciones nucleares en Arak y Yazd, mientras Irán niega riesgo de contaminación y EE.UU. mantiene su presión.

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Imagen de archivo de un avión de combate israelí   Israel Defense Forces / Xinhua News / ContactoPhot

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Israel ha confirmado este viernes la ejecución de dos bombardeos en territorio iraní: uno contra una planta de agua pesada situada en la provincia de Arak, en el centro-oeste del país, y otro contra una instalación de óxido de uranio concentrado en la provincia de Yazd, en el centro de Irán. Según las autoridades nucleares iraníes, por el momento no se ha detectado riesgo de contaminación para la población.

El Ejército israelí ha explicado que el ataque sobre Arak se produjo tras detectar “intentos para reparar” la que fuera “una infraestructura clave para la producción de plutonio para armas nucleares”.

Asimismo, Israel ha señalado que la operación tenía también como objetivo dañar la economía iraní, al considerar que “la planta representaba un importante activo económico para la Organización de Energía Atómica de Irán” y que “sus actividades generaban decenas de millones de dólares anuales” para las autoridades del país.

Poco después, y de nuevo a través de redes sociales, el Ejército israelí ha informado del segundo ataque contra la planta de extracción de uranio situada en Yazd, descrita como “la única de su tipo ” en Irán, “donde las materias primas extraídas del subsuelo se someten a procesos mecánicos y químicos para luego ser utilizadas como materia prima para el enriquecimiento de uranio.

“Las Fuerzas de Defensa de Israel no permitirán que el régimen terrorista iraní continúe con sus intentos de avanzar en el programa de armas nucleares, lo que constituye una amenaza existencial para el Estado de Israel y para el mundo entero”, ha concluido el comunicado militar.

Las autoridades nucleares iraníes ya habían informado previamente de ambos ataques, tanto contra Arak como contra la fábrica de “torta amarilla” de Ardakán. Sobre el primero, han señalado que “las investigaciones iniciales indican que este incidente no provocó ninguna liberación de materiales radiactivos fuera del complejo y, por lo tanto, no existe preocupación para los ciudadanos ni para las zonas aledañas”.

En relación con el ataque a Arak, la agencia nuclear iraní ha detallado que la planta de agua pesada Mártires de Jandab fue alcanzada por un “ataque criminal perpetrado por el enemigo estadounidense-sionista”. De nuevo, el organismo ha insistido en que “no existe riesgo de contaminación para la población de la región”, según una nota recogida por la agencia semioficial Tasnim.

Estos acontecimientos se producen después de que, el jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la prolongación durante 10 días, hasta el 6 de abril, de la suspensión de ataques contra las centrales eléctricas iraníes, tras haber retrasado previamente dichas acciones cinco días y después de haber dado a Teherán un ultimátum de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz.