El Ejército de Israel ha comunicado este martes que ha detectado a una decena de personas que realizaban “movimientos sospechosos” en la zona sur de la frontera con Jordania. En un primer momento, el suceso se valoró como un posible intento de infiltración desde el país vecino, aunque finalmente esta hipótesis ha sido descartada.
Las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI) detallaron que, durante la tarde, las tropas “identificaron a unos diez sospechosos que se acercaban al país con movimientos sospechosos y rápidos” a la altura del asentamiento de Paran, en el distrito sur de Israel.
“Numerosas tropas, incluyendo unidades especiales y aeronaves de la Fuerza Aérea, se desplegaron en la zona y realizaron una búsqueda para localizar a los sospechosos. Tras exhaustivas búsquedas y el bloqueo de carreteras, se ha descartado una infiltración en territorio israelí”, reza un comunicado.
Según el mismo texto, las autoridades militares han confirmado que “el incidente ha terminado” y que “no hay riesgo de un incidente de seguridad”. Antes de aclararse la situación, las autoridades locales habían solicitado a los vecinos que permanecieran en sus casas mientras se investigaba lo ocurrido, de acuerdo con la información del diario ‘The Times of Israel’.