La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha reconocido este lunes que los Veintisiete tienen serias dificultades para sacar adelante el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, después de que Hungría haya anunciado que lo bloqueará en respuesta al veto de Ucrania al envío de crudo ruso a través de su territorio hacia Hungría y Eslovaquia.
“Hoy habrá un debate sobre el vigésimo paquete de sanciones. Pero, como todos saben, creo que hoy no va a haber avances al respecto. Aun así, sin duda vamos a insistir en ello”, ha señalado la jefa de la diplomacia europea ante la prensa antes de participar en la reunión de ministros de Exteriores de la UE que se celebra en Bruselas.
Kallas ha criticado la postura del Ejecutivo de Viktor Orbán, subrayando que las disputas que mantiene con Kiev “no están en absoluto relacionadas” con el nuevo paquete de sanciones a Moscú, por lo que ha reclamado no “mezclar cuestiones que no tienen ninguna conexión entre sí”.
La dirigente estonia ha asegurado que está “haciendo todo lo posible” para que el nuevo paquete se apruebe este lunes, tratando de convencer a los Estados miembros que lo mantienen bloqueado. Sin embargo, ha admitido que, tras escuchar “algunas declaraciones muy firmes” del Gobierno húngaro, no percibe “por desgracia” que vaya a producirse un cambio de postura.
“Pero escuchemos primero cuáles son las razones que dan para bloquearlo y luego veamos si hay posibilidades de superarlas”, ha añadido, aludiendo también al préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev para cubrir sus necesidades urgentes de financiación, dos iniciativas que la Comisión Europea aspiraba a que quedasen aprobadas hoy, en la víspera del cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania.
BLOQUEO DE HUNGRÍA EN REPRESALIA A UCRANIA
Este domingo, el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, confirmó que Budapest vetará en el Consejo de Asuntos Exteriores de este lunes cualquier decisión “hasta que Ucrania no reanude el transporte de petróleo a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba”, advirtiendo de que hasta entonces no permitirán “que se tomen decisiones importantes para Kiev”.
Ya el viernes, Hungría había amenazado con bloquear el préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania de la UE, tras acusar al Gobierno de Volodimir Zelenski de estar “chantajeando” a Budapest al frenar el tránsito de crudo en coordinación con Bruselas y con la oposición húngara para provocar interrupciones en el suministro energético al país y encarecer los carburantes antes de las próximas elecciones.
La posición de Budapest se produce mientras el oleoducto Druzhba, el más extenso del planeta y principal corredor para el transporte de petróleo ruso hacia Europa, permanece paralizado. Esta infraestructura se ha convertido en objetivo de Ucrania, que la ha atacado en varias ocasiones durante la guerra, lo que ha provocado el malestar de Hungría y Eslovaquia, que denuncian que estos ataques ponen en riesgo su seguridad energética.
RUSIA DEBE HACER CONCESIONES
Kallas ha recordado que en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) de este lunes también se discutirá sobre la situación en Oriente Próximo y en Venezuela, pero ha insistido en la necesidad de incrementar la presión sobre Moscú para que acepte realizar concesiones con vistas a un eventual acuerdo de paz con Ucrania.
“La presión en las conversaciones de paz ha recaído sobre Ucrania, pero es evidente que debe recaer en la parte rusa, porque son los agresores en esta guerra. Y si queremos que esta guerra termine, si queremos que no vaya más allá, entonces también necesitamos ver concesiones por parte de Rusia”, ha defendido.
En cuanto a la posibilidad de abrir un canal de negociación directa con el Kremlin, Kallas ha señalado que lo prioritario es “definir qué se quiere tratar con Rusia” antes que quién se siente a la mesa con Moscú. A su juicio, “quien quiera que” converse con Ucrania, “debe plantear la cuestión de qué está dispuesta a conceder Rusia”.
Pese a ello, se ha mostrado escéptica respecto a que las conversaciones a tres bandas entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos puedan prosperar, al considerar que “los negociadores por la parte rusa no son realmente serios y no están dispuestos a hablar de nada político”.