Efectivos federales mexicanos abatieron este domingo a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', señalado como máximo dirigente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La operación ha desencadenado de inmediato cortes de carreteras y graves incidentes en al menos 14 estados del país. En el mismo dispositivo de las fuerzas especiales del Ejército murieron además otros seis integrantes del cártel.
Según la Secretaría de Defensa de México, la muerte de Oseguera se produjo en el municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco, durante un operativo de las fuerzas especiales del Ejército en el que participaron varias aeronaves y cuyo objetivo inicial era detenerlo con vida.
Los militares fueron recibidos a tiros y respondieron al ataque, lo que provocó la muerte de cuatro miembros del CJNG en el lugar y dejó a otros tres heridos de gravedad, quienes fallecieron posteriormente durante su evacuación aérea hacia Ciudad de México, de acuerdo con el comunicado oficial de Defensa.
“Entre estos últimos se encuentra Ruben N., alias 'Mencho' (...). Las autoridades correspondientes las que se encargarán de las actividades periciales para su identificación”, ha añadido el Ministerio. En la misma operación fueron arrestados otros dos integrantes del CJNG y se decomisaron armas de alto calibre, entre ellas lanzacohetes, así como vehículos blindados.
Tres militares resultaron heridos y fueron trasladados a Ciudad de México para recibir atención médica urgente. Defensa subraya que el operativo “contó con información complementaria por parte de autoridades” de Estados Unidos.
La intervención se centró en Tapalpa, a unos 150 kilómetros al sur de Guadalajara, pero el despliegue de seguridad se extendió prácticamente por toda la franja costera, incluyendo Puerto Vallarta, varios municipios del sur de Jalisco y, de forma destacada, la capital Guadalajara y su área metropolitana, donde desde las 9.00 horas se suspendió el transporte público y se pidió a la ciudadanía permanecer en sus domicilios.
Disturbios y bloqueos en 14 estados
Tras confirmarse la muerte de Oseguera, se desató una oleada de violencia en distintos puntos de México, sobre todo en los estados de Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero, Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit, Zacatecas, Tamaulipas, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Estado de México y Baja California. Se han registrado quema de autobuses y otros vehículos de transporte público, coches atravesados para cortar el tráfico y numerosos bloqueos de carreteras.
El Gabinete de Seguridad, que agrupa a las secretarías de Defensa, Marina, Fiscalía, Guardia Nacional, Gobernación y Seguridad, informó inicialmente de que “se están atendiendo los bloqueos que se registran en algunas zonas de Jalisco producto de operativos realizados por instituciones federales”.
Posteriormente, el propio Gabinete precisó que los aeropuertos de Jalisco “operan con normalidad”. “Los pasajeros están tomando sus vuelos conforme a lo programado y no se registra ningún evento relevante en las instalaciones”, recalcó, después de que circularan informaciones sobre caos en el Aeropuerto de Guadalajara y de que el Aeropuerto de Manzanillo (Colima) confirmara la cancelación de varios vuelos. El puerto de Manzanillo también suspendió de forma temporal sus actividades.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, decretó el código rojo en todo el estado y confirmó múltiples bloqueos y enfrentamientos armados tras la operación en Tapalpa. Activó de inmediato la mesa de seguridad y ordenó la suspensión del transporte público.
En Guadalajara se reportaron incendios en gasolineras y vehículos en distintos puntos de la ciudad, así como ataques con fuego a farmacias y comercios por parte de individuos armados. En carreteras y calles se arrojaron “ponchallantas” o abrojos para reventar los neumáticos de los vehículos.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez, adoptó medidas similares a las de Jalisco. En su estado se contabilizan al menos trece municipios con carreteras bloqueadas mediante vehículos incendiados y el cierre de los principales centros comerciales. Ramírez pidió a la población mantener la calma mientras las fuerzas de seguridad actúan.
En Guanajuato, las autoridades informaron de más de 70 ataques que afectan a 23 de los 46 municipios. También se han registrado más de 60 incendios, ya controlados, y un amplio despliegue de fuerzas estatales y federales en las principales vías.
En Jalisco se han confirmado 21 bloqueos activos y la desactivación de otros cinco, mientras que en Nayarit se suspendieron las clases como medida preventiva.
Reacciones políticas, religiosas e internacionales
El Partido de Acción Nacional (PAN), principal fuerza opositora, respaldó la operación. “Hoy se debe reconocer el trabajo y la determinación de confrontar y derrotar a los grupos criminales. Ése es el trabajo de cualquier gobierno. Que siempre sea para el bien de las familias de México”, señaló su dirigente, Jorge Romero.
Por su parte, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó un llamamiento a la paz, a la unidad y a la protección de la población civil ante la escalada de violencia.
En el ámbito internacional, el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, expresó su reconocimiento al Ejecutivo mexicano por la muerte de Oseguera. “Acabo de ser informado que las fuerzas mexicanas de seguridad han matado a 'El Mencho', uno de los más sanguinarios capos de la droga”, escribió en redes sociales. “Los buenos somos más que los malos. Felicidades a las fuerzas de orden público de la gran nación mexicana”, añadió en español.
Poco después, Landau manifestó su “tristeza” y “preocupación” por las imágenes de violencia difundidas. “No me sorprende que los malos respondan con terrori, pero jamás debemos perder el valor”, agregó. Tanto Estados Unidos como Canadá emitieron alertas por la situación de inseguridad generada tras la muerte del capo.
El legado criminal de Oseguera y la sucesión en el CJNG
Nacido en 1966, Oseguera era uno de los objetivos prioritarios de los Gobiernos de México y Estados Unidos por encabezar un grupo criminal surgido en 2007 bajo el paraguas del Cártel de Sinaloa y que, tras independizarse, se convirtió en una de las organizaciones más poderosas del país.
Originario de Naranjo de Chila, en el municipio de Aguililla (Michoacán), emigró a Estados Unidos y, a su regreso, se incorporó a la estructura de Ignacio Coronel Villarreal, alias 'Nacho Coronel'. Tras la muerte de este, fundó el CJNG junto a Erik Valencia Salazar.
Oseguera ascendió a la cúpula del crimen organizado en México tras la captura de Joaquín Guzmán Loera, alias 'El Chapo', líder del Cártel de Sinaloa, y el declive del Cártel de los Beltrán Leyva. Implantó un modelo “corporativo”, con presencia en todo el territorio nacional mediante franquicias que respaldaban a grupos locales.
Extremadamente cuidadoso con su seguridad, la última fotografía suya conocida tenía unos 20 años de antigüedad. Además, se apoyaba en complejos esquemas de blanqueo de capitales, rutas eficientes para el tráfico de drogas y un uso sistemático de la violencia extrema, incluyendo el empleo de drones con explosivos.
La Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA) define al CJNG como “uno de los grupos delictivos más poderosos de México y el Departamento de Justicia lo considera una de las cinco organizaciones criminales transnacionales más peligrosas, responsable del tráfico de toneladas de cocaína, metanfetamina y heroína con fentanilo a Estados Unidos, así como de la violencia y la pérdida significativa de vidas en México”.
Ya circulan nombres de posibles sucesores de Oseguera y se descarta, por ahora, una fragmentación del cártel. Entre los aspirantes figuran Julio Alberto Castillo Rodríguez, alias 'El Chorro'; Gonzalo Mendoza Gaytán, alias 'El Sapo'; y Audias Flores Silva, 'El Jardinero'.
Estados Unidos ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares (8,47 millones de euros) por información que condujera a su captura, lo que lo convertía en su objetivo número uno en la lucha contra el narcotráfico.