La delegación negociadora de Irán, liderada por el presidente del Parlamento, Mohamad Bager Qalibaf, ha llegado en las últimas horas a Islamabad, capital de Pakistán, donde este fin de semana se celebrarán las conversaciones con Estados Unidos para intentar cerrar el conflicto desencadenado hace más de un mes tras la ofensiva sorpresa de Israel y el país norteamericano contra Teherán.
Según la agencia iraní Fars, en el grupo se incluyen también el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi; el secretario del Consejo de Defensa, Ali Akbar Ahmadian; y el gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemati, junto a representantes de los ministerios de Seguridad, Defensa, Economía y Justicia.
A su llegada al aeropuerto, la comitiva de Teherán ha sido recibida por los ministros de Exteriores e Interior de Pakistán, Ishaq Dar y Moshin Naqvi, así como por el jefe del Estado Mayor del Ejército, el mariscal de campo Asim Munir, y el presidente de la Asamblea Nacional, Sardar Ayaz Sadiq, de acuerdo con un vídeo difundido en redes sociales por el Ministerio de Exteriores paquistaní.
Teherán ha supeditado el arranque efectivo del diálogo al levantamiento de sanciones por parte de Washington y a la ampliación del alto el fuego a Líbano, tal y como había avanzado esta misma semana Pakistán, que actúa como mediador entre ambos países.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha recalcado que si Israel no detiene sus ataques sobre territorio libanés, donde han muerto ya más de 1.900 personas desde el 2 de marzo, estas conversaciones “carecen de sentido”.
Por su lado, Qalibaf ha insistido en que Estados Unidos deberá “aceptar los derechos de Irán” en la cita de Islamabad y ha avisado de que el éxito o el fracaso del posible pacto dependerá de esa “aceptación”.
“Irán ha venido de buena fe a las negociaciones en Islamabad, pero no confía en Estados Unidos”, ha remarcado el presidente del Parlamento, subrayando que Washington “no ha cumplido con sus promesas en negociaciones anteriores”, según declaraciones recogidas por la agencia oficial IRNA.
La misión iraní supera las 70 personas, entre ellas 26 integrantes de comités técnicos en áreas políticas, económicas y de seguridad, además de personal de coordinación, protocolo y traductores. A la delegación se suma más de una veintena de periodistas de distintos medios de comunicación, de acuerdo con la agencia semioficial Tasnim.