Los Veintisiete han dado este miércoles su apoyo unánime a la firma y puesta en marcha provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido que redefine el encaje de Gibraltar con el bloque comunitario y prevé el desmantelamiento de la Verja, lo que abre la puerta a que entre en vigor el 15 de julio, tres meses más tarde de lo que inicialmente manejaban Bruselas y Londres.
El respaldo político de los Estados miembro se ha producido este miércoles en una reunión de embajadores en Bruselas, según ha confirmado en un comunicado el Consejo (los gobiernos) y adelantó el martes Europa Press. Fuentes europeas han señalado igualmente a Europa Press que ningún Estado ha presentado objeciones al texto.
Con todo, se trata aún de un acuerdo de principio que requiere la adopción formal por parte de la misma institución para concretar la firma y su aplicación provisional. Este paso necesita más tiempo, al menos unos dos meses, para completar las revisiones jurídicas y lingüísticas de los textos del Tratado, que deben estar disponibles en todas las lenguas oficiales de la UE.
El Acuerdo UE-Reino Unido relativo a Gibraltar vendrá a cerrar el marco jurídico de las relaciones entre la UE y Reino Unido definido por el Tratado de Comercio y Cooperación, que normalizó los vínculos tras el Brexit y que rige desde 2021, pero cuyo ámbito de aplicación no incluye al Peñón.
Según recuerda el Consejo en una nota, con este nuevo tratado la UE persigue eliminar "todas las barreras físicas a la circulación de personas y mercancías entre España y Gibraltar, al tiempo que se salvaguardan plenamente el espacio Schengen, el mercado único de la UE y su unión aduanera".
Con la señal política dada este miércoles, los Veintisiete tratan de responder a la urgencia de acelerar la tramitación de un Tratado cuyo acuerdo político se anunció en diciembre de 2024, pero cuya falta de adopción formal puede tensionar la situación en la Verja ante la inminente puesta en marcha del nuevo sistema de control de la frontera exterior de la UE el próximo 10 de abril, que implicará controles reforzados en los pasos con países terceros.
El Sistema Europeo de Entrada y Salida de la Unión (EES, por sus siglas en inglés) comenzó a implementarse de forma gradual en los Estados miembro el pasado otoño, pero su despliegue completo está previsto para dentro de diez días, cuando deberá estar operativo en todos los accesos a la Unión Europea el registro digital que sustituirá al sellado manual de pasaportes en las fronteras del espacio Schengen.
Fuentes del Ministerio del Interior consultadas por Europa Press aseguran que las instalaciones y el equipamiento técnico necesarios para el control en el paso entre Gibraltar y territorio comunitario están "operativos y disponibles", aunque no precisan aún el calendario concreto de aplicación.
España negocia con la Comisión Europea
En cualquier caso, y al margen de la preparación técnica, la ausencia de aplicación del Tratado que regula la relación de Gibraltar con la Unión Europea cuando entre en vigor el sistema EES implica, en la práctica, que este territorio siga siendo considerado a efectos de control fronterizo como un país tercero y que los viajeros que crucen desde o hacia el Peñón desde suelo español deban someterse al registro en el nuevo sistema europeo.
Para evitar este vacío, el Gobierno ha remitido una propuesta a la Comisión Europea con el fin de flexibilizar la aplicación del EES en ese punto fronterizo, aunque no han trascendido los detalles ni si Bruselas —que en general se opone a modificar el calendario del nuevo sistema— ve viable la petición española.
"La Comisión ha recibido la carta del Gobierno español relativa al Acuerdo UE-Reino Unido sobre Gibraltar y el EES y responderá a la misma en su debido tiempo", ha indicado un portavoz del Ejecutivo comunitario a preguntas de Europa Press.
La mayoría de los Estados miembro ya registran "más del 75% de los cruces fronterizos", pero algunos siguen afrontando "dificultades técnicas" pese a que el calendario fue acordado y validado por los 27, recuerda el portavoz, que añade que la Comisión mantiene "contacto estrecho" con ellos para garantizar que el sistema opere correctamente.