La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha denunciado este martes que el Ejército israelí utilizó un dron para aproximarse "agresivamente" junto a otro aparato no tripulado a una patrulla de los 'cascos azules' cerca de Kafer Kela, en el sudoeste del país, y que uno de ellos lanzó una granada aturdidora contra el contingente de la ONU, sin causar heridos.
"Esta mañana, las fuerzas de paz que realizaban una patrulla rutinaria cerca de Kafarkila observaron dos drones que sobrevolaban de forma agresiva. Las fuerzas de paz pudieron ver que uno de los drones transportaba un objeto no identificado y evaluaron que había entrado en un rango que constituía una amenaza inmediata para la seguridad de las fuerzas de paz", ha relatado en un comunicado.
Ante esta situación, los militares de la misión pusieron en marcha "medidas defensivas", tras lo cual el dron "lanzó una granada aturdidora que explotó a unos 50 metros de las fuerzas de paz antes de volar hacia territorio israelí", ha explicado la FINUL, que ha precisado que, "afortunadamente, nadie resultó herido y la patrulla continuó" con su misión.
El comunicado subraya que "las fuerzas de paz consideran que el dron pertenecía a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y cruzó la 'Línea Azul' --la frontera trazada hace 25 años por la ONU entre ambos países--, violando la resolución 1701 del Consejo de Seguridad", y acusa además al Ejército israelí de vulnerar el Derecho Internacional y de "poner en riesgo los esfuerzos por reconstruir la estabilidad a lo largo de la Línea Azul".
La FINUL ha recalcado que "este uso de drones armados es inaceptable" y ha reiterado a las FDI "su obligación de respetar la Línea Azul, garantizar la seguridad de las fuerzas de paz y cesar los ataques contra ellas o en sus inmediaciones". Este mismo mensaje fue repetido horas más tarde en rueda de prensa por Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres.
Por su parte, el Ejército de Israel ha negado las acusaciones y ha asegurado que los drones operaban en la zona para destruir una presunta infraestructura del partido-milicia chií Hezbolá. "En contra de las afirmaciones de la FINUL, no se identificó a fuerzas de la FINUL en el lugar en el momento del ataque", ha afirmado.
"Recalcamos que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no operan contra las fuerzas de la ONU en la zona, sino contra la organización terrorista Hezbolá, en línea con los entendimientos (en referencia al alto el fuego) y la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU", ha zanjado en una respuesta facilitada al diario israelí 'The Times of Israel'.
El lunes, la propia FINUL ya había acusado a Israel de lanzar "una sustancia química desconocida" en áreas del sur de Líbano, lo que obligó a los 'cascos azules' a "cancelar más de una decena de actividades" en torno a la Línea Azul. La misión destacó entonces que las tropas de paz "apoyaron a las Fuerzas Armadas libanesas a la hora de recopilar muestras para realizar pruebas de toxicidad".
Israel ha llevado a cabo decenas de ataques aéreos sobre territorio libanés pese al alto el fuego de noviembre de 2024, alegando que se dirigen contra posiciones y actividades de Hezbolá y defendiendo que, por ello, no incumple el acuerdo. Sin embargo, tanto el Gobierno de Beirut como el grupo chií han rechazado estos bombardeos, que también han sido condenados por Naciones Unidas.
El alto el fuego establecía que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus fuerzas del sur de Líbano. No obstante, el Ejército israelí mantiene cinco posiciones en territorio de su país vecino, una presencia cuestionada por las autoridades libanesas y por la milicia chií, que reclaman el desmantelamiento completo de este despliegue.