La Guardia Revolucionaria de Irán ha confirmado en las últimas horas que ha llevado a cabo ataques contra dos petroleros en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave para el comercio mundial de crudo, que Teherán afirma mantener cerrado por razones de seguridad tras los ataques de EEUU e Israel y la posterior respuesta iraní en la zona.
En un primer comunicado, difundido por la agencia semioficial iraní Tasnim, el cuerpo militar explica que el petrolero denominado 'Prima' fue alcanzado “esta mañana” por un avión no tripulado después de que el buque hiciera caso omiso a “repetidas advertencias de la Marina de la Guardia Revolucionaria” sobre la inseguridad en la zona, que “estaba cerrado al tráfico”.
En esa nota, la Guardia subraya que “el estratégico estrecho de Ormuz ha estado bajo control por octavo día debido a la maliciosa agresión de terroristas estadounidenses, el martirio del Líder de la Ummah Islámica”, en alusión al fallecido líder supremo Alí Jamenei, “y la agresión contra la región del golfo Pérsico y el estrecho”, de acuerdo con el texto difundido por Tasnim.
Asimismo, el comunicado recalca que “los petroleros y buques comerciales aliados con los países en guerra no pueden pasar por este estrecho”, insistiendo en que cualquier embarcación vinculada a esos Estados tiene vetado el tránsito por esta vía marítima.
Poco después, la Guardia ha anunciado un segundo ataque contra otro petrolero comercial, identificado como el 'Louis P.', que navega bajo bandera de las Islas Marshall, reforzando así su advertencia sobre el cierre del paso a buques asociados a países beligerantes.
En un nuevo mensaje, también recogido por Tasnim, la institución militar recuerda que “la Armada de la Guardia Revolucionaria había anunciado previamente que todos los activos del régimen sionista asesino de niños y de los terroristas estadounidenses en la región son objetivos legítimos para las fuerzas armadas de la República Islámica”, elevando el tono de la confrontación en el golfo Pérsico y sus inmediaciones.