Ampliación | La Policía israelí aprueba un plan de oración restringido en el Santo Sepulcro tras vetar al cardenal Pizzaballa

Israel limita las oraciones en el Santo Sepulcro tras impedir el acceso al cardenal Pizzaballa, desatando críticas religiosas e internacionales.

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Fieles cristianos rezan en la iglesia del Santo Sepulcro. Imagen de archivo Europa Press/Contacto/Nir Alon

Fieles cristianos rezan en la iglesia del Santo Sepulcro. Imagen de archivo Europa Press/Contacto/Nir Alon

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Las fuerzas de seguridad israelíes anunciaron en la noche del domingo la puesta en marcha de un "plan de oración limitado" en la iglesia del Santo Sepulcro. El anuncio llegó pocas horas después de que la diócesis de Jerusalén denunciara que la Policía había bloqueado la entrada al máximo responsable de la Iglesia católica en la ciudad, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, impidiéndole participar en la tradicional misa de Domingo de Ramos.

"En una reunión de evaluación celebrada esta tarde por el comandante del distrito de Jerusalén, el comisario Avshalom Peled, junto con el comandante de la zona de David, el superintendente jefe Dvir Tamam, y en coordinación con el representante del Patriarcado Latino, a fin de permitir a todas las confesiones cristianas la libertad de culto en la iglesia del Santo Sepulcro, se ha aprobado un plan de oración limitado", ha informado la Policía de Israel en sus redes sociales.

En la misma nota, el cuerpo ha sostenido que la "restricción" aplicada en determinados lugares sagrados "que carecen de un área de protección estándar, inclusive la iglesia del Santo Sepulcro" responde "de las directrices del mando del Frente Interno de la preocupación por la seguridad de los fieles". Asimismo, las autoridades han subrayado que tanto la explanada del Muro de las Lamentaciones como el Monte del Templo permanecen "cerrados a los fieles" por motivos de "seguridad".

Hasta ahora, el Patriarcado Latino de Jerusalén no ha emitido una nueva reacción, después de haber denunciado en un comunicado que agentes israelíes detuvieron este domingo a la comitiva privada encabezada por Pizzaballa cuando se dirigía a uno de los principales santuarios del cristianismo, considerado un emblema de la convivencia religiosa en Jerusalén, obligándoles a regresar.

Por otro lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado haber "dado instrucciones" a las instancias competentes para garantizar al cardenal "acceso pleno e inmediato" al templo.

"Hoy, por especial preocupación por su seguridad, se le pidió al cardenal Pizzaballa que se abstuviera de celebrar misa en la iglesia del Santo Sepulcro", ha anotado Netanyahu tras precisar que "en los últimos días Irán ha atacado repetidamente con misiles balísticos los lugares santos de las tres religiones monoteístas en Jerusalén", acaeciendo uno de ellos, según ha aseverado, "a pocos metros" de ese templo donde cayeron "fragmentos de misiles".

A continuación, el jefe del Gobierno ha reiterado que, "tan pronto como" tuvo conocimiento del "incidente con el cardenal Pizzaballa" dio "instrucciones a las autoridades para que permitieran al Patriarca celebrar los oficios según su deseo".

Reacciones y críticas internacionales

La decisión policial también ha generado rechazo entre responsables religiosos y gobiernos. El custodio de Tierra Santa, el reverendo Francesco Ielpo, guardián de la iglesia del Santo Sepulcro, se ha sumado a las críticas, al igual que varios ejecutivos europeos, entre ellos los de Italia y Hungría, y el Gobierno español. El presidente Pedro Sánchez ha reclamado a Israel que respete "la diversidad de credos y el derecho internacional" tras este "ataque injustificado a la libertad religiosa".

Poco después, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha contestado a Sánchez reprochándole que cuando un "misil iraní" impactó en las inmediaciones del Santo Sepulcro "no tuvo nada que decir", al tiempo que ha recalcado que su país "está comprometido con la libertad de religión y de culto", y que "seguirá defendiéndola, a diferencia del régimen iraní".

El presidente de Israel, Isaac Herzog, también ha intervenido, llamando al patriarca para expresarle su "pesar" por el "desafortunado incidente". En el ámbito interno, varios diputados han cuestionado la actuación policial. El parlamentario árabe-israelí Ayman Odeh ha presentado una "queja urgente" al Ministerio de Defensa "después de que se impidiera al cardenal Pierbattista Pizzaballa entrar a la Iglesia del Santo Sepulcro para la ceremonia del Domingo de Ramos, a pesar de la coordinación previa y de que no se esperaba la asistencia pública".