Ampliación | Laurence des Cars deja la dirección del Louvre cuatro meses después del robo de joyas

Laurence des Cars dimite como directora del Louvre tras el robo de joyas y en plena tensión interna, con Macron impulsando la modernización del museo.

2 minutos

El museo del Louvre en una imagen a finales de 2025. Europa Press/Contacto/Sadak Souici

El museo del Louvre en una imagen a finales de 2025. Europa Press/Contacto/Sadak Souici

Comenta

Publicado

2 minutos

La presidenta y directora del Museo del Louvre de París, Laurence des Cars, ha presentado este martes su dimisión, apenas cuatro meses después de la polémica desatada por el robo de varias joyas de época napoleónica en el museo. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha aceptado su renuncia, según ha comunicado el Palacio del Elíseo.

Des Cars formalizó su salida mediante una carta dirigida a Macron, que ha aceptado el gesto y ha “elogiado el acto de responsabilidad” de la ya exdirectora. Según un comunicado del Elíseo, esta marcha se produce en “un momento en el que el museo más grande del mundo necesita tranquilidad y un nuevo impulso para llevar a cabo importantes proyectos de seguridad y modernización”.

El jefe del Estado ha puesto también en valor el proyecto Nuevo Renacimiento, presentado por el propio Macron en 2025, que contempla una profunda transformación del Louvre de cara a 2031. Entre las actuaciones previstas figura la creación de una sala específica para la Mona Lisa de Leonardo Da Vinci que tendrá un “coste adicional”.

El presidente francés ha agradecido a Des Cars su trabajo y su entrega durante estos años, subrayando que siempre se ha apoyado en “su indiscutible experiencia científica”. Asimismo, ha avanzado que le confiará una misión en el marco de la presidencia francesa del G7 sobre la cooperación entre los grandes museos de los países miembros.

Dimisión tras el robo de joyas y tensiones internas

Des Cars se situó en el ojo del huracán tras el sonado robo de joyas cometido a plena luz del día en la pinacoteca parisina, un episodio después del cual presentó una primera dimisión que fue entonces rechazada por el Gobierno francés. Su continuidad pasó a ser objeto de controversia política, especialmente cuando la ministra de Cultura, Rachida Dati, se negó a aceptar su salida en octubre mientras preparaba su campaña para la Alcaldía de París.

En ese robo se sustrajeron ocho piezas de joyería que, según las estimaciones del museo, alcanzan un valor de 88 millones de euros. Tras el suceso, De Cars reconoció su “conmoción” e “inmenso dolor” y calificó lo ocurrido como un “terrible fracaso” para su gestión al frente del Louvre, reiterando que asumía su parte de responsabilidad.

Más allá de esta crisis, la situación interna en el museo se había vuelto “explosiva” en los últimos meses por sus choques con los sindicatos, según relata el diario ‘Le Monde’. El rotativo apunta que De Cars era criticada por su “hiperpresidencia cerrada en torno a un gabinete reducido, con un modo de gobernanza considerado clánico y opaco”. “Ya no soportamos esta forma de decidir permanentemente sin escuchar”, ha declarado al mismo medio Valérie Baud, representante del sindicato CFDT en el Louvre.

La exdirectora también fue objeto de reproches por su decisión de no renovar a Sophie Jugie, responsable del departamento de esculturas durante doce años y figura muy respetada dentro de la institución.