Al menos 26 personas han perdido la vida en el este de Líbano, entre ellas tres militares del Ejército libanés, y otras 35 han resultado heridas tras una operación nocturna llevada a cabo esta madrugada por fuerzas israelíes en la localidad de Nabi Chit y su entorno, en el valle de la Becá, de acuerdo con la agencia oficial de noticias libanesa, la NNA.
Según este medio, en la incursión participaron cuatro helicópteros Apache apoyados por tropas terrestres y el objetivo principal era el cementerio familiar de Al Shukr. Diversos medios libaneses apuntan que la acción habría sido planificada para localizar los restos del piloto israelí Ron Arad, desaparecido en territorio libanés hace cuatro décadas.
No obstante, siempre según la NNA, el Ejército israelí “preparó el terreno” para la operación militar con “13 incursiones violentas para desviar la atención de su plan”, dirigidas contra la ciudad de Nabi Shit y su población civil.
Por su parte, el Ejército de Israel solo ha comunicado que los bombardeos se han centrado en “lanzacohetes, depósitos de armas y sitios militares” de Hezbolá y ha evitado responder a una consulta del ‘Times of Israel’ sobre la supuesta incursión destinada a recuperar el cuerpo de Arad.
Entre las víctimas mortales, además de los tres militares, figura un miembro de la Dirección General de Seguridad, así como 15 habitantes de Nabi Chit, nueve residentes de Jraibé, uno de Sarin y otro de Ali al Nahri, de acuerdo con el recuento difundido por la agencia libanesa.