Ampliación | Los líderes de la UE avalan contribuir a desbloquear Ormuz cuando existan las condiciones adecuadas

La UE respalda contribuir a desbloquear Ormuz, pide desescalar en Oriente Próximo y endurece su postura sobre Líbano, Gaza, Cisjordania y la migración.

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Banderas de la UE en el Consejo Europeo Frederic Sierakowski/European Co / DPA

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Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete han respaldado este jueves la disposición de varios Estados miembro a sumarse a los esfuerzos para reabrir el estrecho de Ormuz y garantizar la libertad de navegación una vez que “se den las condiciones”.

Esta postura figura en las conclusiones del Consejo Europeo que se celebra en Bruselas, en las que también se insta a una desescalada del conflicto en Oriente Próximo y se reclama “pleno respeto al Derecho Internacional a todas las partes”, sin aludir de forma directa a Estados Unidos o Israel.

“El Consejo Europeo celebra el refuerzo anunciado por algunos Estados miembro, incluso mediante una coordinación reforzada con los socios de la región, para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una vez se den las condiciones necesarias”, recoge el documento consensuado, que subraya la voluntad de la UE de contribuir “en todos los esfuerzos diplomáticos”.

Los líderes reiteran, además, la importancia de proteger el espacio aéreo y marítimo de Oriente Próximo y condenan “cualquier acto que amenaza la navegación y desincentivar a los buques de entrar y de salir del estrecho de Ormuz, la principal ruta por mar para el transporte de crudo del mundo”.

La posición europea llega después de que Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón manifestaran su disposición a “contribuir a los esfuerzos” para asegurar el tránsito seguro en Ormuz, en medio de la polémica por su negativa a participar en la misión naval planteada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien posteriormente afirmó que no precisa apoyo externo para mantener abierto el paso.

Moratoria sobre ataques a infraestructuras energéticas y de agua

Tras llamar a “la máxima contención”, a la protección de la población y de las infraestructuras civiles y al “pleno respeto del Derecho Internacional por todas las partes”, los mandatarios han coincidido en reclamar “una moratoria sobre los ataques contra instalaciones energéticas y de agua”.

En esta línea, solicitan a la Comisión Europea que continúe informando sobre el posible impacto del conflicto en Oriente Próximo para la UE en materia de seguridad de suministro energético, precios de la energía, cadenas de valor y movimientos migratorios. También instan al Ejecutivo comunitario a proponer medidas “cuando proceda” y a coordinar “el posible impacto en la seguridad interior”.

“El Consejo Europeo lamenta la pérdida de vidas civiles y sigue de cerca el amplio impacto de las hostilidades, también en la estabilidad económica”, prosigue el texto, que condena los “ataques indiscriminados” de Irán contra países vecinos y expresa su solidaridad con los Estados del golfo Pérsico.

El documento menciona asimismo a Ucrania, resaltando la necesidad de coordinarse con Kiev para apoyar a los socios en el refuerzo de sus capacidades de defensa antiaérea y de lucha contra drones, una propuesta ya planteada en el Consejo de Asuntos Exteriores celebrado el lunes en Bruselas.

Respecto al reciente ataque contra una base británica en Chipre, los Veintisiete trasladan “su apoyo inequívoco” y valoran la ayuda aportada por Estados miembro como Francia, Grecia o España. También respaldan las conversaciones que Nicosia pretende abrir con Reino Unido sobre el estatus de las bases británicas en la isla.

Impacto migratorio y control de fronteras

En materia migratoria, los líderes reconocen que el conflicto aún no se ha traducido en nuevos flujos significativos hacia la Unión Europea, pero el Consejo Europeo subraya la necesidad de mantener “una vigilancia de alto nivel” y de prepararse a partir de las “lecciones” de la crisis de refugiados de 2015.

El apartado sobre inmigración, finalmente incorporado a las conclusiones, señala que la UE está lista para “movilizar plenamente” sus herramientas “diplomáticas, jurídicas, operativas y financieras” con el fin de evitar “movimientos migratorios descontrolados hacia la UE y preservar la seguridad en Europa”.

“El control y la seguridad de las fronteras exteriores de la Unión Europea seguirán reforzándose. El Consejo Europeo subraya la importancia de trabajar con los socios de la región para garantizar que reciban la asistencia y el apoyo necesarios”, indican las conclusiones.

Llamamiento a la desescalada en Líbano

En relación con Líbano, los Veintisiete reclaman “la desescalada, la protección de los civiles y la infraestructura civil así como el respeto del Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional”.

En este contexto, piden a Israel que “se contenga de una mayor escalada mediante operaciones aéreas o terrestre y que respete la soberanía y la integridad territorial” libanesa, al tiempo que condenan “firmemente” la decisión del partido-milicia chií Hezbolá de atacar Israel en apoyo de Irán y le reclaman que “cese inmediatamente”.

También instan a todas las partes a cumplir el acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024 y expresan su respaldo a la misión de la ONU (FINUL), “que desempeña un papel fundamental de estabilización”. En este sentido, censuran los “ataques inaceptables” contra los cascos azules, contrarios al Derecho Internacional, y exigen que cesen “de forma inmediata”.

“La UE seguirá apoyando a Líbano, sus autoridades y su población y empleará sus reservas de emergencia para ayudar a la población civil afectada”, se comprometen los dirigentes europeos.

Preocupación por Gaza y Cisjordania

Los Veintisiete expresan además su “grave preocupación” por la situación en la Franja de Gaza y en Cisjordania, reiterando su defensa de la solución de dos Estados y reclamando que tanto Israel como Hamás respeten el alto el fuego acordado.

En esta línea, los líderes comunitarios solicitan “el desarme permanente de Hamás y otros grupos armados no estatales, la plena retirada de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza y el despliegue temporal de una Fuerza Internacional de Estabilización”.

Asimismo, lamentan “la catastrófica situación humanitaria” en Gaza y exigen a Israel que permita “de forma inmediata acceso sin restricciones y la distribución sostenida de ayuda humanitaria” y que las agencias de la ONU puedan desempeñar su labor. También reclaman al Gobierno de Benjamin Netanyahu que libere los impuestos que recauda en nombre de la Autoridad Palestina.

En cuanto a Cisjordania, los Veintisiete condenan “las acciones unilaterales de Israel para ampliar su presencia” en este territorio, incluido Jerusalén Este, y le instan a revertirlas, cumplir sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional y “proteja a la población palestina en los territorios ocupados”.

En este sentido, denuncian “la continuada y creciente violencia por parte de los colonos contra civiles palestinos, incluida violencia contra comunidades cristianas”, y renuevan su llamamiento a que el Consejo de la UE adopte “medidas restrictivas adicionales contra los colonos extremistas y las entidades y organizaciones que les apoyan”.