Ampliación | Los talibán excarcelan a un ciudadano estadounidense detenido en 2025 en Afganistán coincidiendo con el final del Ramadán

Los talibán liberan al académico estadounidense Dennis Coyle por el Eid al Fitr mientras aumenta la presión para excarcelar al último afgano en Guantánamo.

3 minutos

Vista general de la capital de Afganistán, Kabul Stringer/dpa

Publicado

3 minutos

El Ministerio de Exteriores de Afganistán informó este martes de la puesta en libertad del ciudadano estadounidense Dennis Coyle, un académico de 65 años arrestado en enero de 2025 por “violar las leyes afganas”, con motivo de la celebración del Eid al Fitr, festividad que marca el cierre del mes sagrado de Ramadán.

“El Emirato Islámico de Afganistán toma esta medida por compasión humanitaria y buena voluntad”, señaló el departamento de Exteriores afgano en un comunicado, en el que añadió que la decisión “refuerza aún más el clima de confianza entre los países”.

Las autoridades afganas, que expresaron su reconocimiento a Emiratos Árabes Unidos por su papel en las conversaciones, manifestaron su deseo de que en adelante las partes “encuentren soluciones a los problemas pendientes mediante el entendimiento y el diálogo constructivo”.

Desde Washington, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, destacó en una nota oficial que el presidente Donald Trump “está comprometido a poner fin a las detenciones injustas” de ciudadanos estadounidenses en el exterior.

“Tras más de un año de cautiverio en Afganistán, Dennis Coyle regresa a casa (...) Dennis se suma a los más de 100 estadounidenses que han sido liberados en los últimos 15 meses durante su segundo mandato”, subrayó Rubio, que hizo extensivo su agradecimiento a Emiratos Árabes Unidos por su implicación en el proceso.

El jefe de la diplomacia estadounidense expresó igualmente su reconocimiento por el “continuo apoyo y la defensa de Qatar en favor de los estadounidenses detenidos injustamente en Afganistán”. “Si bien este es un paso positivo por parte de los talibán, aún queda mucho por hacer”, añadió.

Rubio recordó que Estados Unidos continúa reclamando el retorno “inmediato” de Mahmud Habibi, arrestado poco antes del ataque en el que murió el entonces líder de Al Qaeda Ayman al Zawahiri, así como de Paul Overby, visto por última vez en la ciudad de Jost, en Afganistán, a mediados de mayo de 2014 mientras realizaba una investigación para su libro.

“Los talibán deben poner fin a su práctica de la diplomacia de rehenes”, remachó el secretario de Estado, que a comienzos de marzo anunció la designación de Afganistán como Estado patrocinador de “detenciones injustas” precisamente por casos como el de Coyle.

De acuerdo con la Fundación Foley, una ONG que trabaja por la liberación de estadounidenses retenidos de forma arbitraria en otros países, Coyle residió durante años en Afganistán por su labor como investigador del pueblo afgano, aprovechando su dominio de las lenguas locales. Fue arrestado el 27 de enero de 2025 por los servicios de Inteligencia de los talibán sin que se le presentaran cargos.

Nacido en Colorado, Coyle habría permanecido prácticamente aislado, con fuertes restricciones a sus comunicaciones. Según denunció su familia en una página web creada para reclamar su excarcelación, necesitaba permiso incluso para ir al baño y no recibía la atención médica necesaria.

Reclaman la excarcelación del último preso afgano en Guantánamo

Tras conocerse la liberación de Coyle, Ibrahim Rahim, hijo de Mohamed Rahim, el último ciudadano afgano que sigue encarcelado en la prisión de alta seguridad de la base estadounidense de Guantánamo, en Cuba, reiteró este martes su demanda de que su padre sea puesto en libertad. Rahim permanece detenido sin cargos desde 2008.

“Mi padre ha estado detenido en Guantánamo durante los últimos 19 años y no se ha demostrado que haya cometido ningún crimen hasta ahora. Hoy, el Emirato Islámico ha liberado a un estadounidense detenido y ha sido entregado a su familia. Pedimos al Gobierno estadounidense que libere a mi padre”, declaró en una comparecencia en Kabul recogida por Tolo News.

Ibrahim Rahim explicó que solo puede comunicarse con su padre cada cuatro o cinco meses mediante una videollamada de 15 minutos. “Su condición de salud no es normal; está malo. Mi familia ha enviado una carta a Estados Unidos para solicitar su liberación”, añadió.

Mohamad Rahim fue trasladado a Guantánamo en marzo de 2008 y la CIA lo acusó de ser un colaborador cercano del entonces líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, para quien habría trabajado como traductor y asistente y al que presuntamente ayudó a escapar.